Un taller mecánico ilegal vertía aceite usado a una acequia de riego en Granada
El responsable del establecimiento ha sido propuesto para sanción administrativa
Además, el encargado es investigado por un delito contra los recursos naturales y el medio ambiente

La Unidad de Policía Nacional Adscrita a la Comunidad Autónoma de Andalucía ha desmantelado un taller mecánico clandestino ubicado en una finca de la provincia de Granada que desarrollaba su actividad sin licencia y que, además, vertía aceite usado de motor directamente a una acequia empleada para el riego de campos de cultivo. El responsable del establecimiento ha sido propuesto para sanción administrativa y figura como investigado por un delito contra los recursos naturales y el medio ambiente.
La actuación policial se inició tras detectar indicios de que en la finca se realizaban reparaciones de vehículos de manera continuada sin contar con los permisos exigidos para el ejercicio de esta actividad. Durante la investigación, los agentes comprobaron que el taller registraba una importante afluencia de clientes y que en las instalaciones se acumulaban numerosos vehículos pendientes de reparación, así como una gran cantidad de piezas y componentes mecánicos.
La operación fue desarrollada por la Unidad de Policía Adscrita en colaboración con la Policía Nacional y la Inspección de Trabajo de Granada. Las investigaciones permitieron confirmar que el negocio incumplía las obligaciones legales en materia de gestión y reciclaje de residuos, además de carecer de la correspondiente licencia de actividad.
Uno de los aspectos más graves detectados durante la inspección fue el vertido masivo de aceite usado de motor a través de una rejilla de drenaje situada en el propio taller. Según la investigación, esos residuos terminaban desembocando en una acequia perteneciente a la Comunidad de Regantes de Albolote, donde los agentes apreciaron claros indicios de contaminación por hidrocarburos. Esta canalización se utiliza habitualmente para el riego de explotaciones agrícolas, por lo que el vertido suponía un potencial riesgo medioambiental y para la actividad agrícola de la zona.
Los agentes también constataron que la gran acumulación de piezas y materiales altamente inflamables incrementaba considerablemente el riesgo de incendio, especialmente en plena época estival. La situación revestía una especial preocupación debido a que el taller clandestino se encontraba próximo a un centro escolar, lo que aumentaba las posibles consecuencias de un siniestro.
Como consecuencia de los hechos, la Unidad de Policía Nacional Adscrita ha propuesto la imposición de sanciones administrativas al responsable por ejercer la actividad sin las licencias preceptivas. Paralelamente, ha instruido un atestado policial en el que el propietario figura como investigado por un presunto delito contra los recursos naturales y el medio ambiente, documentación que ya ha sido remitida a la autoridad judicial para que continúe la tramitación del caso.