Escándalo en Algeciras: 200 empadronamientos falsos de inmigrantes marroquíes en casas okupas o falsas
Detectan altas en casas tapiadas, en obras o incluso en una ONG tras un aumento inusual de solicitudes
Investigan pagos de hasta 150 euros por empadronarse en domicilios ficticios dentro de una trama aún abierta

La detección de casi 200 empadronamientos irregulares de extranjeros, la gran mayoría de origen marroquí, ha desatado un escándalo en Algeciras, donde la Policía Local investiga desde marzo inscripciones en domicilios inexistentes, abandonados, okupados o ajenos. Las pesquisas afectan a 405 personas y apuntan a un posible fraude en plena oleada de solicitudes de regularización registrada en esta ciudad gaditana.
Según ha informado el Ayuntamiento, la Jefatura de la Policía Local inició las indagaciones después de detectar un incremento inusual de solicitudes de empadronamiento en la Delegación de Estadística del Consistorio. Este aumento coincide con el anuncio de regularización masiva de extranjeros impulsado por el Gobierno de España, lo que ha disparado el interés por figurar en el padrón municipal.
Por orden del alcalde, José Ignacio Landaluce, los hechos han sido puestos en conocimiento de la Policía Nacional para que continúe con las investigaciones. Mientras tanto, agentes del Grupo Delta de la Policía Local, que desarrollan su labor de paisano, han analizado los expedientes de 405 personas extranjeras que habían solicitado su inclusión en el padrón.
Fruto de estas actuaciones, los agentes han determinado que 187 de esas personas no residen en los domicilios donde figuran empadronadas. Entre las irregularidades detectadas se encuentran direcciones correspondientes a viviendas okupadas por otras personas, casas abandonadas o con la entrada tapiada, inmuebles en obras, un antiguo pub cerrado y completamente abandonado, números inexistentes en determinadas calles, así como sedes de un bufete de abogados o de una organización no gubernamental.
Además, la pasada semana una patrulla de la Policía Local interceptó a las puertas del Ayuntamiento a un ciudadano marroquí que previamente había contactado con dos compatriotas en un establecimiento hostelero de la Plaza Alta. Según la información municipal, les ofreció empadronarse en un domicilio inexistente a cambio de una cantidad de dinero en metálico.
En otra actuación, los agentes comprobaron que en una vivienda del barrio de La Bajadilla, su morador, también de nacionalidad marroquí, había recibido en los últimos días la visita de numerosos compatriotas. Estas personas afirmaban haber sido citadas en ese domicilio para recoger correspondencia tras ser empadronadas allí a cambio del pago de 150 euros.
El Ayuntamiento ha asegurado que las investigaciones continuarán con el objetivo de erradicar cualquier irregularidad en el proceso de empadronamiento. Para ello, se adoptarán todas las medidas legales y administrativas contempladas en la legislación vigente, en coordinación con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.