Las mejores obras de Joaquín Sorolla viajan a Francia
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En 1906, el pintor Joaquín Sorolla (1863-1923) expone por primera vez en París, en la Galería Georges Petit, uno de los principales promotores de los impresionistas. El evento encuentra un gran éxito acabando de asentar la fama internacional del artista. Su dominio de los efectos de la luz conduce a considerarlo como un pintor impresionista. Y ahora, más de un siglo después sus obras vuelven a territorio francés gracias a una exposición en Giverny, a ochenta kilómetros al noroeste de París. Se trata de ‘Sorolla, un pintor español en París’, que puede visitarse hasta el 6 de noviembre en el Musée des Impressionnismes Giverny (Museo Impresionista de Giverny).
La muestra, organizada en colaboración con la Kunsthalle der-Hypo Kulturstiftung de Múnich y el Museo Sorolla de Madrid, permite entender cómo se va definiendo su estilo tan sorprendente e innovador en el París del siglo XIX. El Museo de los Impresionismos en Giverny presenta un centenar de pinturas, cincuenta de las cuales son bocetos provenientes no solo del Museo Sorolla de Madrid, sino también de los museos de Venecia, La Habana, Bilbao, Valencia, Mónaco o Nueva York. Paisajes, retratos y escenas de playas que forjaron la fama de uno de nuestros artistas más internacionales.

La entrada al Musée des Impressionnismes Giverny tiene un precio de 7 euros (4’50 euros por persona si vas en grupos de veinte personas como mínimo), aunque la entrada es gratuita el primer domingo de cada mes.