MEMORIA RAM

Un técnico logra reparar memoria RAM DDR5 de servidor de 128 y 256 GB que parecía muerta: un reflow, un condensador y un cambio de PMIC

Uno se arregló con un reflow y el otro, sin señales de vida, necesitó localizar un cortocircuito, cambiar un condensador y volver a cambiar el PMIC; el vídeo no da el coste de la reparación.

Lip-Bu Tan, CEO de Intel (66 años): «La situación va a empeorar... Los precios de la memoria se han multiplicado por entre cinco y siete»

SK hynix dispara un 632% beneficios mientras compromete su capacidad

Los dos módulos de memoria RAM DDR5 de servidor de 128 GB y 256 GB sobre la mesa de trabajo mientras el técnico de northwestrepair los mide con un polímetro
Los dos módulos de memoria RAM DDR5 de servidor de 128 GB y 256 GB sobre la mesa de trabajo mientras el técnico de northwestrepair los mide con un polímetro
Adrián Villellas

El 3 de octubre de 2026, el canal de YouTube northwestrepair publicó un vídeo de 39 minutos. En él, su responsable repara dos módulos de memoria DDR5 para servidor que le envió un cliente.

Uno tiene 128 GB y el otro 256 GB. Los dos son RDIMM con corrección de errores (ECC).

Según la descripción del vídeo, ambos sufrían un daño físico con fallos en puntos distintos, y esos fallos «se identificaron y se arreglaron».

Al empezar, el técnico calcula que uno de 128 GB cuesta «más o menos como un sedán de tamaño medio». La miniatura iguala la suma de los dos al precio de un coche. Es una estimación del propio canal, no una tasación.

Dos RDIMM de servidor, dañados

Un RDIMM es un módulo con un chip de registro entre el procesador y la memoria, pensado para servidores con mucha capacidad. El título del vídeo habla de módulos de Hynix y de Samsung. El técnico comprueba pronto que no son iguales.

SK hynix ofrece RDIMM DDR5 de 128 y de 256 GB, con velocidades de 4.800 y 5.600 Mbps, según su hoja de especificaciones.

DDR5 trabaja a 1,1 V, frente a los 1,2 V de DDR4. SK hynix la presentó en 2020 con una nota de prensa que ya mencionaba la validación del PMIC y del chip de registro. Según esa nota, el consumo baja un 20 % respecto a la generación anterior.

En la inspección visual, el primer módulo no muestra daños. El segundo sí tiene una esquina de la placa dañada y un pequeño arañazo en uno de los chips. Las mediciones con el polímetro dan lecturas distintas en cada uno.

Un reflow basta para el primero

Este módulo calentaba los chips al conectarlo, pero fallaba en el entrenamiento de memoria. Como no veía daños, el técnico decide probar antes un reflow, que consiste en refundir la soldadura de los chips. Deja para después el reballing, que obliga a quitarlos y ponerles bolas de soldadura nuevas.

Tras el reflow, el módulo arranca la placa de pruebas. Después lo pasa por un baño de ultrasonidos para limpiarlo.

Con el primero resuelto, el técnico pasa al segundo, el de los daños más visibles.

El vídeo completo de la reparación de los dos módulos DDR5 de servidor. Vídeo: northwestrepair

El segundo, sin señales de vida

Al probarlo en una placa, el segundo módulo no reaccionaba. Ni siquiera se calentaba ante una cámara térmica. El técnico sospechó del PMIC, el circuito de gestión de energía que en DDR5 va montado en el propio módulo.

SK hynix lo presenta en su ficha como una vía para lograr «un suministro de energía más estable desde el host hasta la DRAM».

Los primeros intentos no sirvieron de nada. Cambió el chip SPD, donde el módulo guarda sus parámetros, por uno nuevo y volvió a grabarle el contenido original. Probó con el PMIC de un módulo que sí funcionaba y rehízo la soldadura de varios chips, con reballing en algunos.

Hacia el minuto 28 descubre varias capas de la placa en cortocircuito, en la esquina dañada. Las limpia.

Hacia el 30 inyecta tensión y la cámara térmica muestra qué se calienta. Es un condensador de filtrado de 10 microfaradios que mide en cortocircuito. Lo cambia, pero el módulo sigue sin dar señales.

La vida vuelve en torno al minuto 37, cuando cambia otra vez el PMIC. El técnico supone que el cortocircuito lo había dejado inservible. El módulo arranca entonces y completa el entrenamiento de memoria, el ajuste que hace el sistema al encenderse.

Al final instala los dos módulos a la vez, y la BIOS detecta los 256 y los 128 GB.

Con la memoria tan cara

La razón de fondo es el precio de la memoria. El consejero delegado de Intel, Lip-Bu Tan, aseguró que los precios de la memoria se han multiplicado por entre cinco y siete.

La oferta tampoco da respiro, porque SK hynix compromete más de la mitad de su capacidad hasta 2028.

Con módulos de esa capacidad, es lógico pensar que una reparación puede salir mejor que comprar otro. Es una deducción nuestra, porque el vídeo no da cifras para comprobarlo.

La escasez también rescata hardware que antes se descartaba. Okdiario ya contó el caso de un servidor viejo con 1.920 GB de RAM. Su dueño se lo llevó de una empresa.

Un caso sin tarifas públicas

El vídeo no dice cuánto cobró el taller ni cuánto tardó en devolver los módulos. La descripción solo remite a un enlace de contacto en la página del canal.

Tampoco da un precio de los módulos, más allá de la comparación con un sedán. Nada dice de cuánto durarán tras el arreglo.

Son dos módulos concretos con averías distintas. El propio técnico habla de un trabajo largo, que acabó pasadas las dos de la madrugada. Un caso no prueba que una reparación así se pueda repetir en cantidad.

El vídeo se ha publicado en el canal de northwestrepair en YouTube el 3 de octubre de 2026.

Crédito de la imagen: northwestrepair (YouTube).

Lo último en Techy

Últimas noticias