Sociedad
Previsión del tiempo

Los meteorólogos coinciden: el próximo invierno podría afectar a la eurozona con más fuerza que la sequía y el calor este verano

  • Gemma Meca
  • Licenciada en Historia, máster en Periodismo y Comunicación Digital. Redactora en Ok Diario. Cuento historias, soy amante de los astros, sigo a la luna, los TT de Twitter y las tendencias en moda. Experta en noticias de consumo, lifestyle, recetas y Lotería de Navidad.

El próximo invierno podría afectar la eurozona con más fuera que la sequía y el calor este verano. Será mejor que nos preparemos para una previsión del tiempo que puede convertirse en la mejor opción posible de estos días en los que parecerá que el tiempo se convierte en noticia, por unos motivos que quizás no esperaríamos, en estos días. Cuando estamos viendo llegar un brusco cambio de tiempo, que parece que nada tiene que ver con lo que dejamos atrás.

Este tiempo que tenemos por delante puede acabar siendo el que nos acompañe en unos días en los que quizás tocará saber qué es lo que nos estará esperando en breve. Este fin de semana vamos a tener que preparar ya el paraguas, ante una situación que se complica por momentos. Una situación que hasta la fecha no sabíamos que podría convertirse en una realidad. Este tiempo que nos estará esperando puede hacer que empecemos a preparar ya en agosto unas estufas que nos van a hacer mucha falta en los próximos días. Los meteorólogos coinciden ante lo que llegará.

Coinciden los meteorólogos ante lo que llega

Este verano ha sido uno de los que nos ha dejado unas temperaturas por encima de lo que sería habitual. Nos ha dado algunos datos que pueden acabar siendo los que nos acompañarán en unas jornadas que hasta la fecha no sabíamos que podríamos tener por delante.

Estamos asistiendo a la recta final de un verano en el que hemos estado por encima de los 40º durante gran parte de estos días. En los que realmente podríamos haber vivido en unas jornadas en las que la situación se ha complicado por momentos, de una forma que quizás nadie hubiera imaginado.

A las puertas del otoño, lo que nos estará esperando es una situación muy diferente, de algunos detalles que pueden acabar generando más de una sorpresa del todo inesperada. Son tiempos de poner en práctica algunos elementos que pueden ser esenciales en estos días.

Una situación que puede acabar siendo lo que nos aportará este cambio de ciclo que quizás hasta ahora no sabíamos que podríamos ver llegar. Un cambio de tendencia que quizás tendremos que ver en estas jornadas en las que cada detalle cuenta. Los meteorólogos se adelantan a todo y nos dejan con una serie de elementos que serán los que nos marcarán de cerca.

El próximo invierno podría afectar a la eurozona con más fuerza que la sequía y el calor este verano

Con más fuerza que la sequía y el calor este verano, tenemos que esperar un invierno que puede llegar con importantes novedades. Será mejor que nos preparemos para lo peor, con la mirada puesta a una serie de cambios que pueden ser claves.

Tal y como explican desde El Tiempo: «El modelo europeo ECMWF y el conjunto de predicción estacional de Copernicus/C3S muestran numerosos escenarios con anomalías elevadas en la región Niño 3.4 durante la segunda mitad del año. En estos gráficos de “plumas”, cada línea representa una posible evolución del sistema. Cuando muchas líneas apuntan en la misma dirección, aumenta la confianza en la tendencia general; cuando se separan mucho, aumenta la incertidumbre sobre la intensidad exacta».

Lo peor podría estar por llegar: «Según Copernicus/C3S, las predicciones estacionales más recientes refuerzan la señal de desarrollo de El Niño y más de la mitad de los miembros del multimodelo superan los +2,5 °C en Niño 3.4 al final del periodo de predicción. Esta cifra, de cumplirse en observación y mantenerse en promedios trimestrales, situaría el evento en el rango de los episodios muy fuertes y abriría la puerta a comparaciones con los grandes El Niño de las últimas décadas. El ECMWF, no obstante, recomienda cautela: las previsiones estacionales son probabilísticas, no deterministas. Incluso cuando el consenso es claro, la amplitud final puede variar mucho. Además, las predicciones realizadas en primavera se ven afectadas por la conocida “barrera de predictibilidad de primavera”, una etapa en la que el sistema ENSO es más difícil de anticipar con precisión».

Siguiendo con la misma explicación: «La intensidad de El Niño suele estimarse a partir de anomalías de temperatura en la región Niño 3.4, calculadas como medias de tres meses. De forma orientativa, entre +0,5 °C y +0,9 °C se habla de El Niño débil; entre +1,0 °C y +1,4 °C, moderado; entre +1,5 °C y +1,9 °C, fuerte; y a partir de +2,0 °C, muy fuerte. El término “Súper Niño” se utiliza a veces en divulgación o titulares, pero no es una categoría operativa estandarizada por la Organización Meteorológica Mundial. Por eso conviene usarlo con cuidado: puede ser útil para transmitir potencial, pero no sustituye a la clasificación científica».