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Un urólogo desmonta el mito de tener relaciones sexuales antes de competir: “Tiene un papel secundario”

Los autores han observado que la actividad sexual realizada entre 30 minutos y 24 horas antes del ejercicio no modificó la capacidad aeróbica

Un urólogo desmonta el mito de tener relaciones sexuales antes de competir: “Tiene un papel secundario”
Un jugador de fútbol.
Diego Buenosvinos

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El doctor François Peinado, urólogo especialista en cirugía reconstructiva de pene, enfermedad de Peyronie y Medicina Sexual, ha señalado que el sexo antes de una competición deportiva profesional tiene un papel secundario y que la abstinencia previa no ha demostrado mejorar el rendimiento.

Según explica, factores como el descanso, la alimentación, la hidratación, la carga de entrenamiento, la recuperación y el estado psicológico tienen una influencia mucho mayor en el desempeño de los deportistas, mientras que la actividad sexual puede ser incluso irrelevante o contraproducente si afecta al sueño, genera ansiedad o altera la rutina del atleta.

Así el cirujano urólogo especialista en cirugía reconstructiva de pene, enfermedad de Peyronie y Medicina sexual, el doctor François Peinado, ha subrayado, con motivo de la celebración estas semanas del Mundial de fútbol, que la influencia del sexo antes de la competición deportiva profesional tiene «un papel secundario».

«Diversos análisis recientes sugieren que la abstinencia sexual previa a competir podría no tener un efecto significativo sobre el rendimiento deportivo», ha indicado, al tiempo que ha expuesto que «en algunos casos podría resultar irrelevante o incluso contraproducente si genera ansiedad, altera el descanso o modifica negativamente la rutina del atleta».

En este sentido, Peinado ha declarado que «en la preparación deportiva influyen de forma mucho más determinante factores como la calidad del sueño, la nutrición y la hidratación, la carga de entrenamiento y la recuperación, el nivel de estrés y el estado psicológico y la concentración». «En comparación con estos elementos», la actividad sexual desempeña el citado «papel secundario» en «la mayoría de los deportistas», ha subrayado.

Revisión de los estudios

«Una revisión sistemática publicada en Frontiers in Physiology, en 2016, analizó la evidencia disponible y concluyó que mantener relaciones sexuales el día previo a una competición no parece tener un impacto negativo relevante sobre el rendimiento», ha continuado, para añadir que, «no obstante, los autores señalaron también una limitación importante: la calidad metodológica de muchos estudios es baja y se necesitan investigaciones mejor diseñadas».

Además, ha citado también «una revisión sistemática con metaanálisis publicada en Scientific Reports, en 2022, mediante la cual se aportaron datos más consistentes». «Al agrupar los estudios disponibles, los autores observaron que la actividad sexual realizada entre 30 minutos y 24 horas antes del ejercicio no modificó de forma significativa la capacidad aeróbica, no afectó de manera relevante a la resistencia muscular y no produjo cambios medibles en fuerza o potencia», ha afirmado, señalando que «el efecto global fue considerado neutro».

«También existen estudios experimentales que apuntan en la misma dirección», ha proseguido Peinado, que ha agregado que «un trabajo publicado en 2019 evaluó a varones jóvenes y no encontró alteraciones en seis pruebas de rendimiento físico cuando la actividad sexual se producía dentro de las 24 horas previas». «Más recientemente, el estudio de Fernández-Lázaro y colegas, publicado en Physiology & Behavior, en 2026, evaluó a 21 atletas varones entrenados en un diseño cruzado aleatorizado y comparó masturbación con orgasmo 30 minutos antes del ejercicio frente a abstinencia», ha señalado.

Al respecto, ha informado de que «los resultados mostraron que, lejos de empeorar el rendimiento, la condición postorgásmica se asoció a un ligero aumento de la duración del ejercicio, una pequeña mejora en la fuerza de prensión y ausencia de cambios perjudiciales en marcadores inflamatorios o de daño muscular». «Los autores interpretaron estos hallazgos como una activación hormonal y simpática transitoria, sin deterioro del rendimiento», ha aseverado.

Psicología del deportista

De cualquier forma, considera que «es importante no sustituir un mito por otro». «La evidencia actual tampoco permite afirmar que la actividad sexual sea una herramienta para mejorar el rendimiento deportivo», ha insistido, para añadir que «los estudios disponibles presentan limitaciones relevantes», como «muestras pequeñas, participantes jóvenes y muy entrenados, condiciones experimentales muy específicas, evaluación de formas concretas de actividad sexual, evaluación de deportes o contextos deportivos concretos y resultados modestos y de corta duración».

Peinado, quien ha subrayado que «hay otro aspecto más relevante que el rendimiento ‘puro’», que es «la Psicología del deportista», ha expuesto «un estudio de 2023 en atletas ‘amateurs’ mediante el que se mostró que el tema sigue generando preocupación y creencias firmes, con una parte importante de los deportistas pensando que la actividad sexual puede afectarles antes de competir». «Esto puede traducirse en efectos psicológicos reales», ha apuntado.

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