5 trucos para dormir fresco cuando hace calor
El calor del verano puede impedir que descansemos correctamente por la noche. Por eso hoy te proponemos 5 trucos caseros para dormir fresco cuando hace calor y las temperaturas se presentan muy elevadas. Una mala calidad del sueño implican alteraciones del estado de ánimo, incapacidad para concentrarse, irritabilidad y disminución del rendimiento laboral.
Por suerte no hace falta contar con aire acondicionado en casa para dormir con normalidad en las noches de verano.
1-Mantén el calor alejado de la habitación: los que no tengan un ventilador en el cuarto pueden recurrir a otros trucos como la colocación de un ventilador que se oriente hacia las ventanas para impedir que entre el aire caliente, poner un bol con hielo delante de las aspas para que genere más aire fresco o incluso mojar una sábana y colgarla de la ventana para impedir que entre el aire caliente.
2-Antes de dormir, toma una ducha de agua tibia
Además de acostarte limpio, también te notarás más fresco. Ten en cuenta que el agua fría consigue generar una reactivación del organismo e incrementa el gasto energético del cuerpo.
3-Procura cenar algo fresco y liviano: olvídate por completo de los platos calientes, como sopas o estofados. Resultan bastante pesados y obligan al organismo a generar más calor para digerirlas. Las mejores opciones que tienes antes de meterte en la cama son el yogur, gazpacho o ensaladas. También se aconsejan los alimentos picantes porque estimulan la sudoración.
Aunque suene un tanto extraño, el picante que incorpores a tu menú nocturno permitirá que el cuerpo pierda calor por medio de la sudoración y te permitirá refrescarte antes de meterte en la cama. También para conciliar el sueño hay un alimento muy interesante, como es el arroz, que cuenta con una hormona como la melatonina, que el organismo utiliza para adomercerlo. Es una ventaja a tener en cuenta.
4-Meter la almohada en el congelador: puede que te resulte un tanto extraño, pero también se presenta como un buen truco. Una almohada fría permitirá rebajar la temperatura del cuerpo y hará que te encuentres mucho más cómodo. Puedes optar por meter dentro de la almohada una compresa de frío o meterla directamente en el congelador.
5-Optar por un pijama ligero y un poco húmedo: sacar la ropa del tendal es algo que no resulta muy frecuente, pero quizás puedas realizarlo cuando quieras dormir fresco con tu pijama. También existe la posibilidad de ponerte unos calcetines húmedos para meterte en la cama. Eso sí, coloca debajo de tu cuerpo una toalla seca que se ocupará de absorber el exceso de agua.
En el caso de que esto te resulta demasiado incómodo, la otra propuesta que te planteamos pasas por colocarse encima de la frente un trapo húmedo. Es lo equivalente a la botella de agua caliente que se suele emplear en las noches frías de invierno.
No dudes en dormir con un pijama ligero o corto, aunque también hay gente que opta por hacerlo en ropa interior.
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