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Las respuestas de por qué dormimos mal en verano y cómo evitarlo

Las altas temperaturas y el cambio de rutinas son las grandes enemigas del sueño de calidad. Por todo ello dormimos mal en verano. Descubre cómo evitarlo en los meses más calurosos del año.

La temperatura es uno de los indicadores que ayuda a nuestro organismo a darse cuenta de que es momento de dormir. El descenso de la temperatura por la noche, junto con la falta de luz, es una de las señales que recibe nuestro cerebro. En verano, la temperatura por la noche, en muchas ocasiones, sigue siendo demasiado elevada.

Por qué dormimos mal en verano

Según el Dr Javier Albares, especialista en sueño y colaborador de PiLeje, “el calor es muy mal amigo del sueño. Además, el sueño también se beneficia de nuestras rutinas y durante las vacaciones estas se desregulan: tenemos más contacto social, estamos despiertos hasta más tarde, bebemos más alcohol…”.

Los cambios de hábitos también hacen que tengamos nuestro cerebro algo desordenado. Nos levantamos más tarde, hacemos siesta y luego cuesta más dormir por la noche. Debemos seguir unas rutinas aunque cuesten.

Trucos para conciliar el sueño en noches calurosas

Habitación más fresca

El experto comenta que la temperatura ideal para dormir es de 20º o menos, por eso es importante que la habitación se encuentre más o menos a esa temperatura.

Mejor el ventilador

El debate está servido sobre qué es mejor durante la noche cuando hace calor, si el ventilador o el aire acondicionado. Según este experto, no se aconseja dormir con el aire acondicionado encendido. Es preferible usar un ventilador, por ejemplo, de techo.

Ventanas abiertas

Dependiendo de qué lugar en el que estemos, es factible dejar las ventanas abiertas al dormir porque ello ayudará a que la habitación esté ventilada.

Uso de plantas

Es el caso de eschscholtzia y la valeriana, que son ingredientes que contengan melatonina, pues son una ayuda para conciliar el sueño.

Ducha fría antes de dormir

Es uno de los trucos que podemos hacer para que nuestro cuerpo esté algo más fresquitos y de paso poder dormir mejor.

Deja las cenas abundantes

En verano es complicado no cenar de forma algo descontrolada. En todo caso, no debemos abusar de las cenas abundantes. En caso de hacerlo, hay que evitar ir a dormir inmediatamente hemos comido, por esto se recomienda que pasen dos horas para hacer la digestión o bien cenar mucho antes.

Según el Hospital Universitari General de Cataluña, seguiremos estas rutinas: