Mónica García recula: ahora plantea un Estatuto médico propio tras abocar al sector a una huelga indefinida
A la crisis con los profesionales se suma el desgaste provocado por la gestión sanitaria de Ceuta

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Mónica García cambia de rumbo cuando la presión empieza a ser insoportable y máxime cuando su aspiración ahora es la política regional de Madrid y no los intereses de la sanidad española en su conjunto. Después de más de 30 días de movilizaciones y ante el anuncio de una huelga médica indefinida, la ministra de Sanidad abre ahora la puerta a que los médicos puedan contar con un estatuto propio; eso sí, tras aprobar el estatuto general. Un estatuto marco para los médicos «puede tener cabida, una vez que se haga el estatuto para todos los profesionales sanitarios», ha señalado, pero «no sobre sus cenizas, no sobre las condiciones laborales del resto, sino a partir de esos cimientos».
Una posibilidad que plantea una pregunta inevitable: ¿para qué ha forzado durante meses el conflicto con los facultativos y ha defendido una reforma del Estatuto Marco que los médicos rechazan frontalmente si ahora admite la vía que reclamaban? A la crisis con los profesionales se suma el desgaste provocado por la gestión sanitaria de Ceuta, donde la presión asistencial y las alertas epidemiológicas han puesto de manifiesto las dificultades de coordinación y respuesta del Ministerio.
Un escenario que obliga a la ministra a cambiar de posición e intentar desactivar varios frentes abiertos al mismo tiempo. A ello se añade la polémica gestión de otras alertas sanitarias, como la organización de la respuesta ante los casos de hantavirus, que ha vuelto a poner el foco sobre la capacidad de anticipación y coordinación de Sanidad. El resultado es una ministra que, después de haber mantenido una evidente discrepancia con sus compañeros, los médicos, se ve ahora obligada a abrir una puerta que durante la negociación había permanecido cerrada.
La ministra ha invitado a los grupos a enmendar el texto y ha considerado que la llegada del estatuto al Congreso es una «buena noticia salvo para quienes quieran eludir responsabilidades y esconderse en la falta de competencias del Ministerio de Sanidad».
El Consejo de Ministros aprobó el proyecto de ley del estatuto marco el 1 de septiembre, por lo que ahora inicia el trámite en el Congreso.
El nuevo estatuto marco, que sustituye al de 2003, establece un marco común de derechos y garantías para todo el personal estatutario del SNS, y da cinco años a las comunidades autónomas para incorporar las reformas que afectan a su marco de competencias en la gestión de los servicios de salud.
Hacienda y Economía en contra del Estatuto de Mónica García
Los informes de los ministerios de Hacienda y Economía evidencian una llamativa desautorización del Gobierno a sí mismo y dejan en una posición especialmente comprometida al Ministerio de Sanidad y a su titular, Mónica García. Ambos departamentos cuestionan que Sanidad haya presentado un Estatuto Marco sin cuantificar adecuadamente su impacto económico.
Hacienda denuncia que la financiación se plantea «sin concreción de cuantías ni de instrumentos», reclama «la estimación del impacto presupuestario» y exige identificar la financiación estatal para compensar a las comunidades autónomas. Además, considera inaceptables las justificaciones de Sanidad para no aportar una memoria económica y de recursos humanos y reclama un «estudio aproximado sobre los gastos de personal y el impacto presupuestario», hasta concluir que «es preciso que se aporte una estimación de su coste».
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