La UEFA puede sancionar al Barça por el ‘caso Negreira’ pero en España el Gobierno lo impidió al cambiar la Ley del Deporte
La Ley del Deporte imposibilita que haya sanción al Barcelona por los pagos millonarios a Negreira al prescribir las infracciones a los tres años
La UEFA sí que puede castigar al club con la retirada de la licencia que le permita competir en Europa si prospera el expediente abierto en 2023
La UEFA relanza la investigación sobre el Barcelona tras recibir el informe del Real Madrid por el ‘caso Negreira’

La UEFA puede aplicar sanciones al Barcelona por el caso Negreira si considera que el club cometió alguna infracción por el pago de 8,4 millones de euros al que fuera vicepresidente de los árbitros. Podrían retirarle una licencia que se encuentra concedida de manera provisional hasta que se resuelva el expediente que se abrió en 2023. El organismo europeo sí que podría tomar medidas disciplinarias severas, algo que en España no sería posible por culpa del Gobierno sanchista, que gracias a Albert Soler –ex directivo azulgrana e imputado en el proceso que investiga los pagos a Negreira– cambió la Ley del Deporte para ampliar el plazo de prescripción de las infracciones, salvo en el caso de los delitos muy graves.
Porque Soler, un histórico del PSC, fue el colocado por el Gobierno como director general del Consejo Superior de Deportes en mayo del 2021. Dejó el cargo que había ocupado en el Barça desde 2014, ejerciendo como director de deportes profesionales con Bartomeu. Su principal cometido en el CSD fue actualizar la Ley del Deporte, vigente desde 1990. En la nueva, se amplió el plazo de prescripción de los delitos leves –de uno a seis meses– y graves –de un año a dos– pero se mantuvo el de los muy graves en tres años. Casualmente, el que implicaba al Barcelona y al propio Soler con los pagos a Negreira.
Soler estaba al corriente tanto de los pagos –como director de deportes del Barça– como de las investigaciones abiertas desde 2021 por la Agencia Tributaria. La Policía Judicial le interrogó en septiembre de 2022, mientras se tramitaba la Ley del Deporte que supervisaba. Esa ley que, con su aprobación, cuando aún no era público que el Barça había, presuntamente, corrompido el sistema arbitral durante 18 años.
Además, el ex directivo ocultó los hechos al llegar al CSD. Soler pudo denunciar en tiempo y forma las irregularidades del caso Negreira cuando pasó a formar parte del organismo gubernamental, dos años y 11 meses después del último pago al ex número 2 de los árbitros, pero guardó silencio y dejó que prescribiese el caso.
La reforma de la ley aprobada por el Congreso en 2022 contaba con un endurecimiento de la prescripción de las infracciones leves y graves, pero mantuvo la de las muy graves en tres años. El caso Negreira se enmarca en esta última categoría. En el momento en el que se aprobó la nueva legislación deportiva, se habían superado los tres años, por lo que al Barcelona no se le podrá sancionar a nivel deportivo según la legislación española.
Soler estaba al corriente del ‘caso Negreira’
Albert Soler estaba al corriente de lo sucedido hasta el punto de que hablaba con el hijo de Enríquez Negreira sobre árbitros. Cabe recordar que Javier Enríquez era el encargado de elaborar los famosos informes arbitrales con los que se intentan justificar los pagos al ex vicepresidente arbitral. Aunque, como señaló el propio hijo del directivo, él cobraba aparte estos servicios y percibía cantidades ínfimas por ellos en comparación con los pagos millonarios que recibía su padre.
Cuando se marchó del Barcelona, con la llegada de Laporta, Soler fue colocado en el CSD. Era muy próximo al ministro de Deportes de aquella época, Miquel Iceta, y fue uno de los impulsores de la actual Ley del Deporte, por la que los pagos a Negreira han prescrito e impiden que tanto el club, como sus directivos sean sancionados. Eso sí, por la vía penal, Soler sigue figurando como investigado al ser una de las personas clave de este caso, puesto que estaba al corriente de lo sucedido.