Las mejores fuentes de calcio
Hablar de calcio es referirse a la leche, pero hay otros alimentos que nos pueden aportar este mineral. Los lácteos consiguen que el organismo los absorba de una manera más sencilla, pero no son la única solución que hay. En este artículo te presentamos las mejores fuentes de calcio. Es importante que conozcas las distintas alternativas que existen para no limitarlo todo al consumo de leche. En este artículo te damos las mejores fuentes de calcio.
El calcio es un mineral de gran importancia para garantizar una perfecta salud. Además de mantener fuertes a los huesos y a los dientes, también resultan de gran ayuda para el corazón, los nervios, los músculos y la sangre. Si no hay una suficiente cantidad de calcio en nuestro organismo se acabarían sufriendo importantes problemas de salud como la osteoporosis y cáncer de colon.
Una de las grandes fuentes de calcio se encuentra en las verduras, sobre todo en las espinacas, repollo, col y brócoli. De hecho una ración de estos vegetales aportan la misma dosis de calcio que un caso de leche. Para que conserven su valor nutricional es mejor consumirlas en crudo o ligeramente cocidas, a poder ser al vapor. También destacan por el aporte de hierro que tienen, que permiten el adecuado funcionamiento del organismo. Aquellas personas que presenten unos niveles de calcio bajos también deben incluir en su dieta determinados productos marinos como las algas, el salmón, las sardinas y pescados grasos ricos en omega 6. El ceviche y el sushi son dos estupendas alternativas por su alto contenido en este mineral. Un mención especial se merecen las sardinas en lata, que durante el proceso de envasado ven como se ablanda la espina y se acaba traspasando el calcio a la carne.
Aunque en algunos países como España no sea muy común la leche de almendra y de arroz, también son una estupenda alternativa frente a la de vaca, la que se consume a diario. Son bastante complicadas de conseguir, además de tener un precio bastante elevado. En el caso de la leche de soja, que también proporciona calcio al organismo, mucha gente no consigue asimilarla bien y le causa molestias en el estómago.
La avena es otro alimento rico en calcio que se debe incorporar a la dieta. Se suele consumir sobre todo en el desayuno, combinándolo con leche o con frutas. Puede ser un perfecto sustitutivo de los cereales. Tampoco deben faltar los frutos secos como las almendras y avellanas, a poder ser en crudo. Son una estupenda opción para tomar entre horas. La cantidad idónea es lo que te entre en un puñado.
Uno de los productos que más alimentan son las legumbres, como las lentejas, garbanzos y alubias. Además de calcio también cuentan con hierro. Por último, hay que destacar en este sentido el papel de las semillas de sésamo, que te puedes encontrar en ocasiones en la elaboración de algunos panes.
Como acabamos de comprobar el calcio se puede conseguir de muchas maneras, no sólo con los lácteos. Tus huesos y dientes agradecerán que lo incorpores a tu dieta.
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