neurología

Una intervención pionera logra unir venas del cuello para facilitar la limpieza del cerebro en el alzhéimer

La intervención se basa en la llamada derivación linfaticovenosa cervical, una cirugía se realiza en el cuello mediante dos pequeñas incisiones

Alzheimer cirugía
Un doctor realiza una cirugía mínimamente invasiva.
Diego Buenosvinos

Fact checked

×

Este artículo de OkSalud ha sido verificado para garantizar la mayor precisión y veracidad posible: se incluyen, en su mayoría, estudios médicos, enlaces a medios acreditados en la temática y se menciona a instituciones académicas de investigación. Todo el contenido de OkSalud está revisado pero, si consideras que es dudoso, inexacto u obsoleto, puedes contactarnos para poder realizar las posibles modificaciones pertinentes.

El Hospital Germans Trias ha iniciado en Badalona el primer ensayo clínico en Europa que estudia una innovadora cirugía cervical para pacientes en fase inicial de alzhéimer. El objetivo de esta investigación, denominada ALCEA, no es todavía demostrar eficacia, sino comprobar la seguridad y viabilidad de una técnica que busca mejorar el drenaje de sustancias de desecho del cerebro, cuya acumulación se asocia al deterioro cognitivo.

La intervención se basa en la llamada derivación linfaticovenosa cervical, una cirugía mínimamente invasiva que se realiza en el cuello mediante dos pequeñas incisiones. La técnica consiste en conectar vasos linfáticos con venas cervicales para facilitar la eliminación del líquido cefalorraquídeo y de proteínas como la beta-amiloide y la tau, vinculadas al alzhéimer. Aunque ya se utiliza en otras patologías, su aplicación en esta enfermedad es todavía experimental y forma parte de un estudio piloto con un número reducido de pacientes y seguimiento clínico durante un año.

La investigación clínica explorará por primera vez en Europa el uso de la derivación linfaticovenosa cervical como posible vía terapéutica en pacientes con enfermedad de Alzheimer leve, con el objetivo inicial de determinar si el procedimiento es «seguro y viable».

El neurólogo Pau Pastor ha explicado que el cerebro tiene una vía de limpieza linfática que se encarga de eliminar proteínas tóxicas y que, en el alzhéimer, este sistema «funciona peor» por diversos factores.

En esta línea, la intervención consiste en «conectar vasos linfáticos y venas del cuello para favorecer el drenaje del líquido cefalorraquídeo y de productos de desecho del cerebro», entre ellos proteínas como la beta-amiloide y la tau, asociadas al deterioro cognitivo del alzhéimer por su acumulación.

«Queremos estar seguros de que esta operación no es dañina para la salud», ha subrayado Pastor, que ha insistido en que se trata de un estudio «piloto, preliminar y de seguridad».

El ensayo incluirá a diez pacientes con alzhéimer en fase inicial, seleccionados con criterios estrictos y con confirmación biológica de la enfermedad mediante biomarcadores, como estudios de amiloide o punción lumbar.

Los pacientes serán seguidos durante un año y se evaluará antes y después de la intervención la carga de proteínas tóxicas en el cerebro, así como «su evolución cognitiva, conductual y funcional».

«Una técnica extracraneal»

La jefa del Servicio de Cirugía Plástica y Reparadora del Germans Trias, Carmen Higueras, ha explicado que la operación se realiza en el cuello porque «el sistema linfático cerebral drena hacia los ganglios cervicales» y no requiere intervenir directamente el cerebro.

La cirugía se desarrolla mediante dos incisiones cervicales, dura unas tres horas y comporta unas 24 horas de ingreso hospitalario, ha detallado Higueras.

La especialista ha señalado que la técnica linfaticovenosa, mínimamente invasiva, ya está validada para otras indicaciones quirúrgicas, como el tratamiento del linfedema, aunque «su aplicación al alzhéimer es todavía experimental».

«Tenemos que crear evidencia robusta para diseñar más estudios y tener más pacientes», ha afirmado Higueras, que se formó en China y Seúl, donde existen experiencias previas con esta aproximación.

Según el hospital, ya se han realizado dos operaciones, hay otros dos pacientes reclutados y, al llegar al paciente número cinco, un comité ético valorará la continuidad del ensayo.

Primeros indicios

El gerente del Hospital Germans Trias, Josep Maria Mòdol, ha afirmado que lo presentado «va más allá de un simple ensayo clínico» porque busca generar conocimiento y «transformar ideas innovadoras en nuevas oportunidades» para los pacientes.

Mòdol ha destacado el abordaje «transversal» del estudio, en el que participan neurología, geriatría, cirugía plástica reparadora y trabajo social.

La gerente de la Región Sanitaria Barcelona Metropolitana Norte, Candela Calle, ha definido la iniciativa como «una pincelada de esperanza» y ha remarcado que el Germans Trias es el primer centro de España y Europa en impulsarla.

La familiar de uno de los pacientes intervenidos, con 67 años, María Antonia Puente, ha explicado que han notado cambios en su forma de comportarse y hablar, y ha asegurado que ahora «vuelve a escribir su nombre» y está «mucho más activa».

El neurólogo Pau Pastor ha precisado que el escenario ideal, si esta vía funcionara en futuros estudios, sería «frenar o reducir la degeneración», aunque ha advertido de que ese objetivo corresponde a fases posteriores de investigación y no a este primer ensayo de seguridad.

Actualmente existen 21 estudios clínicos registrados en China, uno en Seúl, dos en Singapur, otro en Taiwán y el de ALCEA en Cataluña.

Lo último en OkSalud

Últimas noticias