La desfachatez de Sánchez ante el colapso sanitario de Ceuta: «No se suspendió ni una consulta»
Los sanitarios han denunciado de forma reiterada la extraordinaria tensión que soporta el sistema sanitario ceutí

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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha defendido este jueves en el Congreso la gestión sanitaria de la crisis migratoria de Ceuta y ha asegurado que el sistema sanitario de la ciudad autónoma fue reforzado «sin suspender una sola consulta o intervención programada para los ceutíes». Una afirmación que contrasta frontalmente con las reiteradas denuncias de los profesionales sanitarios que trabajan sobre el terreno, que llevan semanas alertando de una presión asistencial extraordinaria y de una situación de colapso en determinados servicios.
Sánchez ha asegurado que el Gobierno respondió al incremento de la demanda asistencial provocado por la llegada de más de 70.000 personas a través de la frontera con horarios ampliados, circuitos asistenciales diferenciados y «más de 100 profesionales adicionales». En este caso, los médicos también denunciaron que las incorporaciones médicas no llegaron ni a cuatro. Según su relato, este dispositivo permitió absorber un pico de hasta 1.200 asistencias en un solo día sin alterar la atención ordinaria de los ceutíes. Pero lo cierto es que los retrasos y cambios de cita han sido una constante.
«Sí ha habido colapso»
El problema es que la realidad que describen médicos, enfermeros y organizaciones profesionales dista mucho de ese relato. Los sanitarios han denunciado de forma reiterada la extraordinaria tensión que soporta el sistema sanitario ceutí y han advertido de que el incremento de la demanda se ha producido sobre unos servicios que ya partían de una situación de especial fragilidad, por lo que «si ha habido colapso».
Las denuncias no proceden únicamente de un sector político. Los propios profesionales han venido alertando de la presión sobre las urgencias y del aumento de la carga de trabajo. SATSE llegó a denunciar públicamente la situación de las urgencias y señaló que, a partir de determinadas horas, la presión asistencial se convierte en una situación especialmente complicada. El sindicato también ha denunciado ante la Inspección de Trabajo la situación de la enfermería en Ceuta, marcada, según su denuncia, por la ausencia de refuerzos suficientes, órdenes transmitidas por WhatsApp y horarios fuera de la jornada laboral.
A ello se suma la denuncia de la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM), que ha reclamado que no se intimide a los médicos que están haciendo públicas las dificultades que atraviesa el sistema y ha pedido incluso la intervención del Defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo.
Un Gobierno que llega tarde
La polémica sobre las palabras de Sánchez se produce además después de semanas de críticas por la tardanza del Ministerio de Sanidad en reaccionar ante las consecuencias sanitarias de la crisis migratoria.
La llegada masiva de personas a Ceuta comenzó el 30 de julio, con decenas de miles de personas cruzando la frontera en un episodio sin precedentes. Desde entonces, los profesionales sanitarios han alertado del incremento de la presión sobre los servicios públicos, mientras desde el ámbito sanitario se reclamaban medidas específicas para afrontar una situación que trascendía la emergencia migratoria.
Sin embargo, no fue hasta el 25 de agosto cuando el Gobierno creó un mando único para coordinar la respuesta a la crisis. El propio Sánchez ha justificado ahora que esa estructura no se pusiera en marcha antes porque fue entonces cuando la situación exigió actuar «más allá del plano puramente inmigratorio y de seguridad», incorporando sus dimensiones económica y sanitaria.
La explicación llega después de que el Ministerio de Sanidad, dirigido por Mónica García, recibiera duras críticas por su respuesta ante la situación sanitaria de Ceuta.
García no se desplazó a la ciudad autónoma hasta el 16 de agosto, después de que los profesionales sanitarios reclamaran públicamente su presencia y tras 17 días. Para entonces, la presión sobre los servicios sanitarios llevaba ya días siendo objeto de preocupación entre los trabajadores del sistema.
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