Inmunología

Del picor de ojos a la congestión: cómo distinguir un resfriado de una alergia

El picor de ojos, los estornudos frecuentes son señales de la alergia, mientras que el resfriado suele presentar congestión, dolor de garganta o fiebre

alergias
Test para diagnosticar alergias.
Diego Buenosvinos

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Con la llegada de la primavera, el aumento de las temperaturas y la floración de las plantas, muchas personas experimentan síntomas como estornudos, mucosidad y malestar general. Esta situación genera una incertidumbre sobre si se trata de una alergia estacional o de un resfriado común. María Teresa Coiras, profesora de Inmunología de la Universidad Europea, ofrece las claves para identificar y tratar cada afección de manera adecuada.

Una de las principales diferencias reside en el origen y la duración de los síntomas. El resfriado común es una infección vírica contagiosa que suele durar entre 5 y 10 días. La alergia, en cambio, es una reacción del sistema inmunitario a un alergeno como puede ser el polen, no es contagiosa y puede persistir durante varias semanas, especialmente mientras dure la exposición al alérgeno. Además, Coiras aclara que «los síntomas de la alergia al polen tienden a empeorar al aire libre, un factor que no influye de la misma manera en un resfriado».

Las señales que envía el cuerpo también son distintas. La profesora de Inmunología destaca que «la alergia se manifiesta principalmente con picor de ojos y nariz, estornudos continuados y una mucosidad abundante, generalmente clara y líquida. Por su parte, el resfriado suele provocar congestión nasal con una mucosidad más espesa, acompañada de dolor de garganta, cansancio y, en ocasiones, fiebre, un síntoma que no suele aparecer en los procesos alérgicos».

Resfriado

El tratamiento varía significativamente en cada caso. La experta de la Universidad Europea destaca que «para la alergia, se recurre a los antihistamínicos, ya que la histamina es el principal mediador de la reacción alérgica. En los casos más graves, pueden ser necesarios corticoides o vasoconstrictores nasales, aunque su uso continuado no es recomendable». En cambio, el resfriado no tiene un tratamiento específico; las recomendaciones se centran en el reposo, la hidratación y el uso de fármacos para aliviar síntomas concretos como el dolor o la congestión.

A su vez, resulta fundamental saber cuándo buscar atención profesional. La profesora de Inmunología alerta de que «se debe acudir al médico si los síntomas se prolongan más de diez días, aparece fiebre alta, existe dificultad para respirar o si empeoran progresivamente». También es aconsejable consultarlo si los síntomas interfieren de forma notable en la vida diaria o si persisten las dudas sobre si se trata de una alergia u otra enfermedad.

Un diagnóstico correcto es crucial para aplicar el tratamiento más eficaz y mejorar la calidad de vida durante la estación primaveral. Diferenciar adecuadamente entre un proceso vírico y una reacción alérgica permite no solo aliviar el malestar, sino también prevenir complicaciones y gestionar los síntomas de forma segura.

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