Así va a afectar la visita del Papa y Bad Bunny a la Feria del Libro de Madrid y que va a cambiarlo todo
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La Feria del Libro de Madrid ya está en marcha desde el pasado viernes 29 de mayo y, como cada año, el parque de El Retiro vuelve a llenarse de casetas, firmas y lectores que recorren sus paseos sin prisa. Sin embargo, esta edición no es una más ya que la que parecía una cita cultural habitual ha terminado cruzándose con dos eventos de enorme impacto que van a poner a prueba su organización como pocas veces antes. Por un lado, la visita del Papa León XIV a Madrid entre el 6 y el 9 de junio. Por otro, los conciertos de Bad Bunny, que arrancaron ayer 30 de mayo y se extenderán hasta el 15 de junio.
De este modo estamos hablando de una feria que ya de por sí reúne a mucha gente cada año, pero a la vez, las visitas del Papa León XIV y Bad Bunny, formando dos focos más de afluencia masiva en una ciudad saturada. El resultado es un escenario inédito en el que cultura, música y religión se superponen en el calendario, obligando a la organización a anticipar cambios, asumir dificultades y pedir algo poco habitual: paciencia.
Así va a afectar la visita del Papa y Bad Bunny a la Feria del Libro de Madrid
La propia directora de la Feria del Libro de Madrid, Eva Orúe, lo ha reconocido sin rodeos. Esta 85ª edición tendrá un nivel de exigencia mayor de lo habitual, especialmente durante el segundo fin de semana, cuando se concentrarán los momentos más delicados ya que no es sólo una cuestión de agenda. La coincidencia de la visita del Papa León XIV con uno de los conciertos de Bad Bunny en el estadio Riyadh Air Metropolitano y con los días de mayor afluencia en El Retiro dibuja un escenario complicado en términos de movilidad, seguridad y accesos.
La organización de la Feria del Libro ya da por hecho que el impacto será inevitable, aunque insiste en que el objetivo es minimizarlo en la medida de lo posible. La experiencia acumulada en décadas anteriores juega a su favor, pero esta vez el reto es distinto.
El 7 de junio, el día más crítico
Y si hay una fecha marcada en rojo, esa es el domingo 7 de junio. Ese día se espera el mayor nivel de complejidad logística, ya que el Papa León XIV presidirá la Misa del Corpus Christi en el entorno del Palacio de Cibeles, uno de los actos centrales de su visita a Madrid. La celebración coincidirá con una jornada de máxima actividad en la Feria del Libro, lo que anticipa posibles cortes de tráfico, restricciones en el transporte público y cambios en los accesos al parque de El Retiro. A eso se le suma el sexto concierto de Bad Bunny de los diez que dará en la capital que como todos, tiene sold out así que el número de personas en dirección al Metropolitano será elevado un día más.
A día de hoy, la organización reconoce que no dispone de información oficial detallada sobre las medidas concretas que se aplicarán, aunque la previsión es clara: algún tipo de modificación habrá. No puede ser de otra manera cuando la ciudad acoge eventos de este nivel de convocatoria.
Llegar al Retiro será más complicado de lo habitual
Uno de los principales efectos de esta coincidencia a tres se notará en algo tan cotidiano como desplazarse hasta la feria. La directora ha sido clara al respecto al decir que llegar costará un poco más. La acumulación de eventos multitudinarios en distintos puntos de Madrid, con especial intensidad durante ese segundo fin de semana, afectará directamente a la movilidad. Tanto los asistentes a los conciertos de Bad Bunny como los fieles que acudan a los actos del Papa generarán una presión adicional sobre el transporte público y las principales vías de acceso.
Por eso, desde la organización se ha lanzado un mensaje directo tanto a lectores, como visitantes, autores, libreros y editores: será necesario planificar mejor los desplazamientos y asumir posibles retrasos o incomodidades. Aun así, desde la feria confían en que ese pequeño esfuerzo no eche para atrás a quienes tienen la visita casi como una tradición.
De hecho, no es raro que surjan complicaciones en un evento de este tamaño, pero lo de esta edición va un paso más allá. No todos los años coinciden en la misma semana un Papa, una agenda cultural a pleno rendimiento y varios conciertos multitudinarios repartidos por la ciudad. Y eso, inevitablemente, se va a notar.
Una edición que mantiene su esencia pese a todo
A pesar de las complicaciones, la programación de la Feria del Libro de Madrid seguirá adelante sin cambios por el momento y hasta que acabe el 14 de junio. Las firmas, presentaciones y actividades previstas se mantienen, al igual que los horarios habituales.
La inauguración, celebrada el 29 de mayo a las 11.00 horas con la presencia de la reina Letizia, marcó el inicio de una edición que tiene como eje temático el humor y la sátira. Una apuesta que busca reivindicar una tradición muy presente en la literatura española. Desde la organización se insiste en que ese espíritu no se va a perder, aunque el contexto sea especialmente complejo. El objetivo es claro: que el ambiente siga siendo el de siempre, con libros, conversaciones y ese ritmo pausado que caracteriza a la feria.