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Cuándo debemos eliminar las algas de nuestra alimentación

Las algas son un complemento perfecto en las dietas de adelgazamiento

Nadie puede negar los increíbles beneficios de las algas marinas, última incorporación al exclusivo grupo de los superalimentos. Esta creciente popularidad radica en las muchas vitaminas que incluye su composición, la capacidad para estabilizar los niveles de azúcar en sangre o limpiar el sistema digestivo, las propiedades antivíricas y antiinflamatorias o su poder saciante.

Sin embargo, las verduras del mar también presentan multitud de contraindicaciones que limitan su consumo a una parte de la población. Una serie de efectos secundarios desconocidos por la mayoría. Como por ejemplo, la pérdida de efectividad de los fármacos inmunosupresores.

Yodo

La presencia de yodo en algunas especies puede resultar muy peligrosa.

Las algas marinas son ricas en yodo, un mineral nada saludable para el organismo. Sobre todo en personas que siguen un tratamiento farmacológico para el tiroides o sufren problemas de hipotiroidismo. Esta sustancia y su consecuente desequilibrio pueden provocar también la pérdida y el aumento excesivos de peso.

Enfermedades autoinmunes

Las algas marinas se han labrado un hueco entre los alimentos estrella del momento.

Aquellos que padezcan este tipo de afecciones deben evitar el consumo de algas, pues pueden agravar los síntomas relacionados. Hablamos de enfermedades como el lupus, la artritis reumatoide, la esclerosis múltiple o un trastorno de la piel conocido como pemphigo vulgaris.

Contaminación

En el mar, pueden estar en contacto con sustancias tóxicas para el hombre.

Muchas de las zonas donde se recolectan las algas marinas están contaminadas con metales tóxicos, que también forman parte de los suplementos que después ingiere el ser humano. El arsénico es una de estas sustancias, considerada mortal en altas dosis. Los síntomas del envenenamiento por arsénico son la pérdida de memoria, la somnolencia, la caída del cabello o el dolor de cabeza.

Fármacos anticoagulantes

Se trata de un ingrediente muy presente en la cocina asiática.

Las algas poseen vitamina K, responsable de coagular la sangre. Por ello, hay que erradicar su consumo si el individuo ya toma una medicación destinada a reducir la presión arterial. Además, también puede provocar una disminución en la producción de glóbulos rojos o plaquetas.