Cómo correr contra un rival
En la mayoría de las carreras de running nuestro objetivo es rebajar la marca, pero puede darse el caso que también nos preocupemos por el puesto y por derrotar a un oponente determinado. Esto suele ocurrir sobre todo cuando ya tenemos un cierto nivel y disputamos la clasificación en alguna de las categorías, ya sea por edad o en la general. Como casi siempre solemos controlar a los participantes que tomarán la salida, para que puedas ganarles en la llegada te explicamos cómo correr contra un rival.
Con deportividad
No ocurre nada malo por ‘picarse’ contra otro atleta. Forma parte del espíritu deportivo y de la competición, siempre que se haga con limpieza y nunca poniéndole la zancadilla o soltándole el codo. Para ser más rápidos que nuestro oponente en cuestión resulta esencial que planteemos una táctica adecuada.
Es preciso que valoremos nuestras fortalezas y debilidades para sacarles el mayor provecho posible. Algunos pueden beneficiarse de su velocidad en los metros finales o de la resistencia para soportar cualquier ataque, sin olvidarnos de otros factores como pueden ser las subidas, las bajadas, los terrenos inestables, el calor o la lluvia. No todo el mundo reacciona de la misma manera cuando se encuentra ante estas situaciones, de ahí que sea importante que aprovechemos nuestros puntos fuertes.
También habrá que realizar un pequeño análisis del rival, sobre todo si ya le conocemos de otras carreras anteriores. En ocasiones no disponemos de la suficiente información, así que tendremos que esperar a que transcurra la prueba para saber si esprinta bien o si resistirá hasta el final a un ritmo estable. En una carrera popular, donde compitamos contra cientos de personas resulta más complicado observar las evoluciones de cualquier contrincante que si lo hiciésemos en pista. Por eso es mejor que elijas como mucho a 2 o 3 corredores, a los cuales tendrás que derrotar. Céntrate en ellos y no vayas cambiando de objetivo cada poco. Si consigues pasarlos y luego intentas seguir la estela de los que están por delante puede que gastes más energía debido a los acelerones que pegarás.
Dos situaciones distintas
En primer lugar piensa que tu rival es más rápido que tú en los metros finales y en caso de llegar juntos te acabaría superando. Por eso deberías rebasarlo lo antes posible e intentar abrir un huevo lo más amplio posible, ya que de esa manera le costará más cogerte y posiblemente se desmoralice. Está claro que suena muy bien y que es preciso llevarlo a la práctica. Lo aconsejable es que procures distanciarte al comienzo del segundo tercio de la prueba, que es la más dura psicológicamente.
La segunda opción que se nos puede contemplar en carrera es que nosotros destaquemos por nuestro esprint. En ese caso la única propuesta pasa por pegarnos a nuestro oponente evitando en todo momento que se separe. Llegado el momento aceleraremos para llegar primeros a meta. No caigas en el error de atacarle antes de tiempo aunque te invite a pasarle. Reserva fuerzas para los metros finales.
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