ginecología

El 35% de las mujeres no tiene un método anticonceptivo principal y el precio condiciona su elección

El precio, la practicidad y la responsabilidad compartida son variables que influyen en la elección del método anticonceptivo

Anticonceptivo masculino
Un anticonceptivo horal en pastillas.
Diego Buenosvinos

Fact checked

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A pesar de que la anticoncepción forma parte de la atención habitual en salud sexual y reproductiva, la elección de un método anticonceptivo sigue estando condicionada por factores económicos, prácticos y por creencias erróneas. Así lo refleja el Informe TABOO: Visibilizando tabúes en Salud de la Mujer, elaborado por Gedeon Richter, que pone de manifiesto la necesidad de seguir mejorando el acceso a información clara y fiable sobre las distintas opciones anticonceptivas.

Según el estudio, el 35% de las mujeres no tiene un método anticonceptivo principal y 1 de cada 3 no utilizó ninguno durante el último mes, una realidad que pone de relieve que la anticoncepción no responde a una única fórmula ni a una decisión homogénea entre las mujeres.

A esto se suma el peso de determinados criterios a la hora de escoger un método. El 80% señala el precio como un factor determinante, mientras que el 76% valora especialmente que el método no requiera atención diaria. Por su parte, el 72% considera importante que no contenga hormonas. La responsabilidad también aparece como un elemento relevante: 8 de cada 10 mujeres consideran que la anticoncepción debería ser una responsabilidad compartida dentro de la pareja, aunque solo el 49% afirma compartir el coste económico del método.

En este contexto, Gedeon Richter reactiva su campaña Acabemos con lo inconcebible, una iniciativa de awareness que busca desmontar algunos de los mitos que todavía rodean a la anticoncepción y favorecer una conversación más informada entre mujeres y profesionales sanitarios.

En este sentido, Cristina Macarrilla enmarca el objetivo de la campaña en la conversación pública y clínica: «Con esta campaña queremos reforzar la importancia de ofrecer información clara y accesible tanto a profesionales sanitarios como a mujeres» Macarrilla añade: «La anticoncepción es una herramienta de salud que va más allá de evitar embarazos y puede ayudar a abordar síntomas como el sangrado menstrual abundante, el síndrome premenstrual o el acné».

Radiografía del uso y la información

La necesidad de información es especialmente relevante en un entorno en el que cada vez más mujeres recurren a canales digitales para resolver sus dudas. Más del 50% de las menores de 45 años consulta sobre anticoncepción en redes sociales y otros medios online, convirtiendo estos espacios en una fuente habitual de información sobre salud sexual y reproductiva.

Sin embargo, el conocimiento de los distintos métodos no siempre se traduce en una elección informada. El preservativo (75%) y la píldora (74%) son los métodos con mayor reconocimiento espontáneo, seguidos de la píldora de emergencia (63%), que más de la mitad de las mujeres afirma que utilizaría ante una situación de riesgo de embarazo.

Al mismo tiempo, persisten creencias como la supuesta necesidad de realizar ‘descansos’ durante el uso de anticonceptivos hormonales, la idea de que estos pueden provocar infertilidad o determinados efectos en futuros embarazos, o el desconocimiento de alternativas a la píldora.

Qué preguntan las mujeres en consulta

La campaña pone el foco en algunos de los principales interrogantes que surgen alrededor de la anticoncepción y busca proporcionar recursos que permitan abordar estas cuestiones desde una perspectiva basada en la evidencia.

La doctora Marta Correa, médico adjunto Unidad Reproducción Humana, hospital Universitario de Canarias, destaca que «actualmente existe una tendencia creciente hacia una anticoncepción más personalizada, en la que no solo importa la eficacia, sino también aspectos como la tolerabilidad, la seguridad y las características individuales de cada mujer. En este contexto, la aparición de nuevas moléculas, como los estrógenos naturales, supone un avance en la innovación anticonceptiva y abre nuevas posibilidades para adaptar el método a las necesidades de la mujer actual».

Por su parte, la doctora Amira Alkourdi, subdirectora en el Hospital Universitario Virgen de las Nieves, afirma: «Cuando hablamos de anticoncepción, muchas mujeres la relacionan principalmente con la prevención del embarazo, pero algunos métodos pueden aportar también otros beneficios en función de las características y necesidades de cada paciente, como el acné, las alteraciones del ciclo o determinadas molestias ginecológicas. Por eso, la elección anticonceptiva debe ir más allá de valorar únicamente su eficacia: es importante contar con el acompañamiento de un profesional sanitario que identifique cuál puede ser la más adecuada en cada caso».

«No todas las mujeres quieren o necesitan un método anticonceptivo que requiera una toma diaria. El estilo de vida, las preferencias personales y la capacidad de mantener una pauta de uso son factores que pueden condicionar la elección y la continuidad del método. Por ello, es fundamental conocer las alternativas disponibles más allá de la anticoncepción oral diaria y valorar cuál se adapta mejor a cada mujer. Una buena información y una toma de decisiones compartida con el profesional sanitario son claves para encontrar una opción que combine eficacia, comodidad y adherencia», declara la doctora Ana Rosa Lucena, ginecóloga y obstetra en el Hospital Quirón de Marbella.

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