Un sacerdote sobre el mayor error que puedes cometer en la misa: «Ir como si fueras un espectador o esperando que algo te emocione»
Toma nota del error que cometes según este sacerdote
¿Cuánto cobra un cura en España? Un sacerdote de 27 años revela su salario y está por debajo del salario mínimo

No puedes ir a misa como si fueras un espectador o esperando que algo te emocione, este es el mayor error que nos descubre un sacerdote. Un acto que debería ser una constante en nuestra vida, el hecho de ir a misa acabará siendo lo que nos acompañará en estos días en los que realmente cada pequeño gesto cuenta. Será el momento de apostar claramente por un cambio de tendencia que puede ser esencial en estos días que tenemos por delante.
Cuando la espiritualidad llega con fuerza a nuestra vida, hay una serie de procesos que pasamos por alto. El simple hecho de ir a misa de forma constante es un acto de fe, pero también debe ayudarnos a reafirmar un compromiso con una iglesia que nos aporta en silencio aquello que necesitamos. Poner en mente un cambio de tendencia que podría acabar siendo el que nos acompañará en breve, de la mano de un error que no tiene por qué ser un problema, sino que nos debe empujar a cambiar de forma de asistir a un acto que va más allá de las emociones.
Las redes sociales nos descubren a este sacerdote que habla sobre ir a misa
View this post on Instagram
Los sacerdotes son los encargados de reconocer abiertamente lo que puede pasar con una serie de procesos que pueden ser claves y que quizás hasta ahora no sabíamos. Un paso firme hacia unos cambios que, sin duda alguna, acabará marcando una diferencia importante.
Estos portadores de la palabra de Dios se enfrentan cada día a unos feligreses que pueden cometer varios errores. No, los más importantes no son llegar tarde o distraerse con el reloj o el teléfono, sino que hay otro error que va mucho más allá de las cosas más simples.
No es una cuestión de forma, sino de contenido. A veces parece que olvidamos los motivos que nos llevan a esa misa, que nos hacen pasar por alto la importancia de disfrutar de una buena misa, la conexión con este sacerdote cuyo discurso se ha convertido en viral nos ayudará a entender un poco mejor cómo funciona este tipo de celebraciones.
Es hora de conocer lo que nos espera a la hora de ir a misa y sumergirnos de lleno en este tipo de detalles que quizás hasta ahora no sabíamos que fuera tan importante.
Ir como si fueras un espectador o esperando que algo te emocione
Llegar a misa como si fueras un espectador, criticar al sacerdote que parece que repite lo mismo una y otra vez, esperar emocionarse con las palabras o con el acto en sí, es el mayor error que se puede cometer. Debemos tener en cuenta algunos procesos que acabarán siendo esenciales.
Sin duda alguna, habrá llegado el momento de apostar claramente por este cambio de tendencia que puede ser esencial. Una misa de la que debemos participar, en la que debemos implicarnos para hacer este acto mucho más consciente.
Jorge Saez Criado desde su blog, nos explica los 10 consejos básicos para ir a misa, que también debemos tener en cuenta:
- Procura tener claro a lo que vas y ante quién vas a estar. No se trata de la frutería ni del bar. Vas a estar en la Última Cena, en el Calvario y ante Cristo resucitado, todo a la vez.
- Vístete en consecuencia. No irías de cualquier manera a visitar a alguien importante, ¿no? Pues qué menos que ir ante Dios con un poquito de elegancia. Que se note que sabes a dónde vas.
- Llega pronto. No, no digo que llegues justito. Digo que llegues pronto. La razón, en el siguiente punto.
- Prepárate. Aprovecha el tiempo anterior al inicio de la Misa para preparar tu espíritu para el encuentro que va a ocurrir en breve. Jesús está en el sagrario. Habla con Él. No es ni el momento ni el lugar de charlar con el de al lado ni de ponerte a saludar al vecino. Cuestión de prioridades: Dios antes que nadie.
- El móvil, apagado antes de entrar en la iglesia. O, al menos, en silencio. Dios no tiene costumbre de llamar al teléfono. Y el resto del mundo no va a explotar porque estés incomunicado un rato.
- Seamos realistas, no tienes ningún maletín desde el que lanzar misiles nucleares ni nadie te va a llamar para preguntarte algo de vital importancia para el planeta. Así que puedes pasar media hora, incluso más, con el teléfono apagado. Inténtalo. No duele.
- Presta atención. Al menos, en la medida de lo posible. Si tienes niños pequeños, va a resultar difícil. Es lógico y comprensible. Pero, en cualquier caso, no te dediques a mirar si está Pepito, o a pensar en lo que tienes que hacer después. Vive el presente. La Misa es una entrada del Cielo en la tierra. Seguramente más importante que atender a tu móvil, ¿verdad?
- Conoce las partes de la misa. No pienses que las lecturas no tienen importancia. Aunque lo más importante sea la consagración, cada una de las partes es importante. Se trata de un proceso que culmina en la consagración. Todos los pasos del proceso tienen sentido e importancia.
- La paz solo a los de al lado. Eso es lo que manda la Iglesia. No se trata de montar una cuchipanda ni de dedicarse a saludar a unos y otros, estás penetrando en el Misterio de la comunión con Dios.
- Lo que tiene que decir solo el sacerdote, que lo diga él solo. No pretendamos apropiarnos de papeles que no son el nuestro.
- En la consagración, de rodillas. Salvo que de verdad tengas algún problema de rodilla, lo lógico y normal (y lo que manda la Iglesia) es ponerse de rodillas en un acto de adoración a Jesús, que se hace presente delante de ti.
Temas:
- OKD
- Sacerdotes