El juez Calama estrecha el cerco sobre Zapatero y deja sin relato a Pedro Sánchez
Da toda la impresión de que el juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama va completando el puzle del caso Zapatero, un tupido entramado con apariencia de organización criminal, en el que el ex presidente del Gobierno fue el «beneficiario principal» de una estructura diseñada para ocultar el origen y el destino de los fondos. Y es que el magistrado ha autorizado analizar varias decenas de cuentas del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, de sus hijas, Laura y Alba Rodríguez Espinosa, de su secretaria, Gertrudis Alcázar, de su amigo Julio Martínez Martínez y de varias empresas investigadas ante las sospechas de que todos ellos pudieran haber ocultado fondos o mover dinero de procedencia ilícita.
En el auto de su señoría, se afirma que «el conjunto de indicios revela una estructura jerarquizada» en el que el papel del ex presidente era preeminente. En esencia, la manera de proceder de la organización consistía en «justificar pagos mediante contratos de asesoría ficticios y diluir su trazabilidad mediante movimientos internos carentes de lógica económica”. Así, clientes como Plus Ultra, Inteligencia Prospectiva o Softgestor actuaban como fuentes de financiación encubierta, mientras que sociedades como Caletón Consultores, Summer Wind, Caletón Consultores o Zenzap «funcionan como instrumentos para introducir fondos y redistribuirlos hacia Zapatero, Whathefav (empresa de sus hijas) y empresas del entorno de Julio Martínez».
El dibujo que hace el juez del entramado diseñado por Zapatero se compadece con poco con las declaraciones del ex presidente en las que afirmó ser ajeno a cualquier tipo de ingeniería contable, porque lo que parece evidente es que estamos ante un laberinto societario creado para que se perdiera el rastro del dinero. El problema para Zapatero, y también para Pedro Sánchez, es que el juez Calama, con la inestimable colaboración de la UDEF, ha conseguido desentrañar el puzle. A partir de aquí, ya pueden Zapatero y Pedro Sánchez ir cambiando de discurso.