Unos Presupuestos nefastos

Unos Presupuestos nefastos

El proyecto de Presupuestos Generales del Estado que ha presentado el Gobierno socialista es un auténtico despropósito y puede causar un grave daño a la economía, al empleo y a la prosperidad. Eleva el gasto en más de 5.000 millones de euros, hasta 125.000 millones, aunque la propia Comisión Europea ya les requirió información al respecto al dudar de que el aumento de gasto se quedase sólo en eso. Adicionalmente, plantea un conjunto de subidas de impuestos que afectarán negativamente a la economía: aumentarán el IRPF en varios puntos, que desincentivará a los trabajadores, especialmente a la parte de los mismos que más sostiene la recaudación e impondrán un tipo mínimo del 15% en el tipo efectivo del Impuesto de Sociedades, por no hablar de la tasa para transacciones financieras, que perjudicará a la financiación en los mercados, o las ya anteriormente anunciadas tasas digitales o repercusión del AJD a los bancos, que encarecerán los préstamos a sus clientes, con lo que se ralentizará la expansión del crédito y, por tanto, el crecimiento económico.

Además, todas estas subidas no conseguirán incrementar la recaudación. Así, también Bruselas ha puesto en duda que vaya a conseguir los efectos recaudatorios que persigue, dudando, por tanto, de que vaya a paliar ni siquiera en parte el desfase presupuestario por mayor incremento de gasto. Lo que sucederá en el medio plazo es que la actividad y el empleo caerán y, con ellos, la recaudación, aumentando déficit y deuda.

Es poco creíble, pues han aprobado el anteproyecto con la anterior senda de estabilidad, que recogía un déficit del 1,3%, cuando el gasto lo incrementan en más de 5.000 millones de euros, motivo por el que querían elevar la cifra de déficit a 1,8%. ¿Qué reconocen implícitamente? O bien que la subida de impuestos no va a generar recaudación para compensar la subida, o bien que la subida del gasto en ejecución será el doble que la planteada. Si no, no habrían insistido, una y otra vez en tratar de elevar el objetivo de déficit al 1,8%, cosa que, al final, no han podido sacar adelante. Por cierto, ¿qué van a hacer con los objetivos de déficit que elevaron a las Comunidades Autónomas en base al objetivo global de 1,8% que no han podido sacar adelante?

En definitiva, estos presupuestos se pueden resumir en un divulgativo decálogo:

  • Son unos presupuestos inviables y nada creíbles desde su origen.
  • Son unos presupuestos de gasto desmedido.
  • Son unos presupuestos confiscatorios.
  • Son unos presupuestos que no cumplirán con el objetivo de estabilidad, al recoger un incremento cierto de gasto pero un incremento inalcanzable de ingresos.
  • Son unos presupuestos que generan inseguridad a las regiones, al dejar en el aire su objetivo de déficit.
  • Son unos presupuestos que impulsan medidas nocivas para la economía.
  • Son unos presupuestos que reconocen que provocan desaceleración y paro.
  • Son unos presupuestos que constituyen la contrapartida a los independentistas para tratar de conseguir sus votos.
  • Son los presupuestos que constituyen el precio que Sánchez asume por mantenerse en La Moncloa y que pagarán todos los españoles.
  • Son unos presupuestos que, por tanto, deberían ser devueltos, para que no causen perjuicio económico.

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