Egipto despierta al ritmo de Salah y remonta a Nueva Zelanda para seguir con vida
Egipto remonta ante Nueva Zelanda y resucita en el Mundial
Salah tiró de los faraones para lograr tres puntos capitales
Así están los grupos del Mundial

Egipto se niega a marcharse del Mundial. Cuando más complicado lo tenía, cuando veía cómo Nueva Zelanda se colocaba líder del grupo y dejaba a los faraones al borde de la eliminación, apareció Mohamed Salah para cambiarlo todo. El capitán lideró una remontada espectacular en Vancouver y condujo a los suyos a una victoria por 1-3 que mantiene intactas sus opciones de estar en los dieciseisavos de final.
El encuentro comenzó con ritmo frenético. Nueva Zelanda avisó nada más arrancar y Egipto respondió rápidamente, dejando claro que ambos equipos salían a por una victoria que podía marcar su futuro en el torneo. Los faraones monopolizaban la posesión y trataban de encontrar a Salah y Marmoush entre líneas, pero los oceánicos golpearon primero.
En el minuto 14 llegó el mazazo para los egipcios. Finn Surman se elevó por encima de todos tras una acción a balón parado y conectó un cabezazo imparable para Shobeir. El 1-0 premiaba la efectividad de una Nueva Zelanda que apenas necesitó una ocasión clara para adelantarse. Mientras tanto, Egipto acumulaba posesión, centros y aproximaciones, pero le faltaba precisión en los metros finales. Incluso Ashour desperdició una ocasión clarísima antes del descanso y los africanos se marcharon a vestuarios por detrás en el marcador.
Reacción tras el descanso
Sin embargo, el paso por los vestuarios cambió el partido. Egipto salió con otra velocidad, otra intensidad y, sobre todo, con un Salah decidido a asumir toda la responsabilidad. Los de Hossam Hassan encerraron a Nueva Zelanda en su área y terminaron encontrando premio en el minuto 59. Mohamed Hany puso un centro perfecto desde la derecha y Mostafa Ziko apareció en el segundo palo para firmar el empate de cabeza.
El gol hizo daño a los neozelandeses, que comenzaron a hundirse físicamente. Egipto olió la sangre y fue a por el partido. Apenas siete minutos después llegó la jugada decisiva. Combinación rápida entre Ziko y Salah, control del capitán y zurdazo raso, colocado y ajustado al palo para culminar la remontada. Un auténtico golazo del futbolista del Liverpool que desató la locura entre los aficionados egipcios.
Nueva Zelanda intentó reaccionar, pero ya estaba completamente superada. Los faraones dominaban cada balón dividido y presionaban con agresividad la salida rival. La sentencia llegó a ocho minutos del final. Otra vez Salah. Otra vez decisivo. El capitán puso un saque de esquina medido a la cabeza de Trezeguet, que remató completamente solo para establecer el definitivo 1-3.
Una victoria de enorme valor para Egipto, que resucita en el Mundial gracias a un Salah imperial. Gol, asistencia y liderazgo absoluto para mantener con vida el sueño de los faraones.