Seat 600 VS Seat Mii: Las 6 diferencias clave de los 60 años que los separan
Sesenta años son muchos, y más si hablamos de una industria como la automovilística que avanza tan deprisa. Si no, solamente hay que ver lo que te contamos hoy, que no es otra cosa que las principales diferencias que presentan dos coches como el Seat 600 y el Seat Mii. Tan parecidos y a la vez tan diferentes. Precisamente son seis décadas las que los separan. Las seis grandes diferencias que presentan son las siguientes.
El maletero
El espacio no era un impedimento para que familias de cinco personas, con el equipaje necesario para un mes, tomaran rumbo a algún destino. Ubicado en la parte delantera, la capacidad del maletero del 600 era de 68,5 litros. Aunque el tamaño del Mii es similar, su maletero es tres veces más grande, con 238 litros en total, y se encuentra en la parte trasera como en la mayoría de los coches actuales.
Las puertas
Una de las singularidades del 600 es que, en sus primeras versiones, las puertas se abrían al revés, es decir, hacia adelante. Otra de las características de este modelo son sus asientos, similares a los de un sofá por su diseño y tapizado. Nada de eso se mantiene en la actualidad.
La seguridad
Los primeros 600 no llevaban cinturón ni reposacabezas, de modo que el asiento sólo cubría el 40% del cuerpo. Algo así ni se contempla hoy en día. El Mii, en cambio, no solo incorpora estos dos elementos, sino que cuenta con cuatro airbags y los sistemas y asistentes de seguridad más avanzados como, por ejemplo, el de frenada en ciudad, que detecta obstáculos automáticamente para evitar colisiones. Impensable hace más de medio siglo.
La dirección
Aparcar era una cuestión de fuerza al volante de un 600. Una manera de entrar en calor, también en verano, cuando la única forma de refrescarse era bajar todas las ventanillas y dejar que corriera el aire. La dirección asistida electrohidráulica del Mii permite, en cambio, que los movimientos sean suaves y ágiles, y el sistema de climatización hace que la conducción sea mucho más agradable y cómoda.
La fabricación
Del Seat 600 se llegaron a producir 800.000 unidades entre 1957 y 1973. Ante el auge de la demanda de este modelo, en 1958 la producción se multiplicó por seis. Para fabricar uno de estos vehículos se empleaban más de 40 horas, mientras que para el Mii o cualquier modelo actual se necesitan 16 horas de media, a pesar de ser mucho más complejos.
El sitio en la historia
Lanzado en 1957, el Seat 600 supuso la llegada masiva de los turismos a España y cambió por completo la movilidad de la clase media, permitiendo a familias enteras irse de vacaciones. Por su parte, el Seat Mii, nace en 2011 como un vehículo urbano capaz de afrontar también un largo viaje, consumiendo casi la mitad que su antecesor: de sus 4 ,5 l/100 km de media a entre 7’8 y 8 l/100 km del 600.
Lo último en Motor
-
PwC anticipa un frenazo del mercado europeo del automóvil: prevé una caída de las ventas del 3% al cierre de año
-
La DGT alerta del problema de los conductores reincidentes: siete de cada diez cometen este error y la multa asciende a 200 euros
-
Peugeot regala más de 2.000 euros en extras en todos sus coches con nuevos acabados y más equipamiento
-
En otoño puede ser útil llevarse media patata al coche: por qué lo recomiendan y para qué sirve
-
Tesla es la marca de coches que más valor pierde: se deja 11.200 millones de dólares en un año
Últimas noticias
-
Los expertos en peluquería explican por qué no debes teñirte todo el pelo cada vez que aparecen canas: el error que puede apagar el color de las puntas
-
Antes de salir de viaje, pon un vaso y una hoja de papel en el fregadero de la cocina: por qué lo recomiendan y para qué sirve
-
La psicología explica por qué las personas que agradecen por escrito el trabajo de los demás demuestran que saben valorar el esfuerzo ajeno
-
Un marroquí que trabaja en España: «Los extranjeros que trabajan que sean bienvenidos y los que traen problemas que los echen fuera»
-
¿Qué frase es correcta: «La dije que viniera» o «Le dije que viniera»? El error gramatical que confunde a todos por su arraigo en algunas regiones españolas