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Veterinarios y especialistas coinciden: «No es por el oído, tu perro sabe perfectamente a qué hora llegas a casa porque son capaces de oler el paso del tiempo»

Perro hora
Janire Manzanas
  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

Aunque pueda sonar extraño, los perros tienen una capacidad sorprendente para saber qué hora es. Si bien no miden el tiempo como lo hacemos nosotros, pueden reconocer perfectamente los patrones y horarios que forman parte de su rutina diaria, como la hora de salir a pasear, jugar o comer. Algo parecido sucede cuando están esperando nuestra llegada; si solemos volver a casa siempre a la misma hora, el animal puede empezar a anticiparse y estar cerca de la puerta incluso antes de que lleguemos. Es un comportamiento muy habitual que depende en gran medida del sentido del olfato.

Precisamente, los perros tienen un olfato muchísimo más desarrollado que el nuestro; de hecho, diversas investigaciones han demostrado que es entre 10.000 y 100.000 veces más potente, según la raza. Asimismo, más del 50% de su capacidad cerebral dedicada a procesar olores se concentra en analizar el entorno a través de la nariz. Un aspecto interesante es que cada fosa nasal funciona de manera independiente, lo que les permite detectar con suma precisión de dónde proviene un determinado olor.

Así sabe el perro qué hora es

Según explican los expertos en cognición canina Zachary Silver, director del Canine Intelligence Lab de Occidental College, y Krista Macpherson, investigadora de Western University, los perros no perciben el paso del tiempo de la misma manera que los humanos. Sin embargo, sí pueden anticipar determinados momentos del día gracias a la combinación de factores biológicos, sensoriales y sociales.

Al igual que nosotros, tienen ritmos circadianos que influyen en procesos como el sueño, el hambre y los periodos de mayor actividad. La luz natural y las condiciones del entorno intervienen en estos ciclos. Además, diferentes investigaciones apuntan a que los perros pueden distinguir determinados intervalos de tiempo; por ejemplo, son capaces de aprender que deben esperar durante unos minutos antes de recibir una recompensa.

Sin embargo, su capacidad para medir el tiempo no depende única y exclusivamente de su organismo. Sus sentidos también juegan un papel clave, especialmente el oído y el olfato. Pueden detectar sonidos a mayor distancia que nosotros y percibir pequeños cambios en los olores que hay a su alrededor. Incluso factores como la luz solar o la temperatura pueden aportar información.

Más allá de su organismo, sus sentidos también desempeñan un papel importante, ya que son capaces de captar estímulos que pueden pasar desapercibidos para las personas. Pueden detectar sonidos a mayor distancia y notar pequeñas modificaciones en los olores que hay a su alrededor. Incluso factores como la luz solar o la temperatura pueden aportar información. Como explica Krista Macpherson, algunos perros parecen saber que sus cuidadores están a punto de llegar incluso cuando no existe una hora fija, posiblemente porque han aprendido a relacionar ciertos sonidos y cambios ambientales con ese momento.

Alexandra Horowitz, doctora en Ciencia Cognitiva, explica cómo se mueven los olores en una habitación: «el aire caliente se eleva y, por lo general, circula en corrientes a lo largo de las paredes hasta el techo, se dirige hacia el centro de la habitación y cae. Si pudiéramos visualizar el movimiento del aire a lo largo del día, lo que realmente estamos visualizando es el movimiento del olor a lo largo del día». Estos cambios ayudan a los perros a prever algunas de las actividades que forman parte de su rutina diaria, como la hora de comer o el momento del paseo.

Además de su reloj biológico y de la información que reciben a través de los sentidos, los perros son grandes observadores del comportamiento humano. Al compartir su día a día con nosotros, terminan aprendiendo nuestras costumbres y detectando patrones patrones. «Saben, por ejemplo, que después de preparar un café suele llegar el momento del desayuno, o que coger las llaves y ponerse unas zapatillas cómodas puede significar que se acerca la hora del paseo», explica Zachary.

Esta capacidad para reconocer rutinas también es fundamental para su bienestar. Cuando un perro sabe aproximadamente cuándo va a llegar la hora de comer, jugar o pasear, puede anticipar lo que sucederá y afrontar el día con mayor seguridad. Mantener unos horarios relativamente estables reduce la incertidumbre y proporciona una sensación de tranquilidad y estabilidad en su vida cotidiana.

Finalmente, Sonia Losada, profesora en activo del curso profesional de Educación canina y Adiestramiento de la Escuela de Oficios de Cataluña, en uno de los episodios de su podcast «Hablemos de perros», explicó lo siguiente: «uno de los mayores problemas que veo en perros son los niveles de estrés. Hay perros con mucho estrés y principalmente es porque no duermen las 16 o 17 horas que deberían. No hacen la fase REM y, por tanto, están más estresados».

Y añade: «algo que les relaja mucho y les da paz a los perros con estrés son las rutinas estables. Que cada día sea una fotocopia del día anterior: nos levantamos, nos duchamos, tomamos café y salimos a pasear porque, de no hacerlo así, el perro va a estar pendiente de lo que va a pasar, lo cual puede resultar muy estresante», según recoge 20minutos.

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