Tu perro rasca la cama antes de dormir y hay una razón instintiva que viene directamente de los lobos: lo hacen para regular la temperatura

Todos los que tenemos un perro como mascota nos hemos dado cuenta de que, antes de quedarse dormido, tiene pequeños «rituales», como rascar la cama. Aunque a nosotros nos resulten curiosos o incluso graciosos, tienen mucho más sentido de lo que parece.
Muchos de ellos proceden de sus antepasados salvajes, los lobos, que necesitaban preparar el terreno donde iban a pasar la noche y, al remover la tierra, creaban una superficie más adecuada para dormir. Aunque hoy nuestros perros tengan camas acolchadas, algunos de esos comportamientos permanecen.
¿Por qué el perro rasca la cama antes de dormir?
Muchos perros muestran este comportamiento por instinto territorial. Aunque solemos asociar el marcaje principalmente con la orina, también pueden dejar señales olfativas utilizando sus patas, ya que las almohadillas cuentan con glándulas que desprenden sustancias olorosas características de cada animal. Por eso, cuando un perro araña o rasca su cama, deja parte de su olor sobre ella y refuerza la idea de que ese espacio le pertenece.
Otra de las razones está relacionada con el estado de sus uñas. Si las tiene demasiado largas, es posible que el perro intente desgastarlas de manera natural al arañar diferentes superficies. Por este motivo, los veterinarios insisten en la importancia de revisar sus uñas cada pocos días y asegurarse de que tienen la longitud adecuada.
A esto hay que sumar que, cuando los perros no hacen suficiente ejercicio durante el día pueden acumular energía y buscar distintas maneras de liberarla. Rascar la cama puede formar parte de ese comportamiento, especialmente cuando llega la noche y todavía se encuentra demasiado activo. Esto no significa que tenga ansiedad o esté nervioso, sino simplemente que necesita correr y jugar más.
Sin lugar a dudas, uno de los motivos más habituales por las que un perro puede tener la costumbre de rascar su cama es la temperatura. Los perros salvajes tenían que preparar el lugar donde iban a descansar antes de tumbarse, y para ello removían la tierra. Hoy en día, aunque los perros domésticos no tienen que hacer este «ritual», muchos mantienen ese comportamiento ancestral puede mantenerse. En este contexto, rascar la superficie antes de acostarse puede ser una manera de intentar adaptar el espacio a sus necesidades y sentirse más cómodo.
Finalmente, otro comportamiento muy habitual es que el animal dé varias vueltas sobre sí mismo antes de acostarse. En ocasiones, este gesto se acompaña de arañazos o movimientos sobre la cama y forma parte del mismo «ritual». Esta conducta también procede de sus antepasados. Al girar y preparar el lugar, buscaban encontrar una posición adecuada para dormir y crear un espacio cómodo. Además, adoptar determinadas posturas les ayudaba a conservar el calor y a proteger las partes más vulnerables de su cuerpo.
¿Este comportamiento puede ser un problema? «Que tu perro rasque la cama se puede convertir en un problema si este comportamiento se vuelve destructivo o compulsivo, es decir, si lo repite sin parar, con nerviosismo, y no consigue un resultado satisfactorio como tumbarse a descansar y, a cambio, produce daños en su cama o en otros elementos de la casa. En este caso, podría indicarnos que hay un posible problema de ansiedad o de frustración que necesita atención por parte de un profesional», explica Nature’s Variety.
Posturas para dormir
Por otro lado, la postura que adopta un perro mientras duerme no siempre es casual. Estas son algunas de las más habituales y lo que pueden indicar.
- Pose del león. El perro permanece tumbado con la cabeza apoyada sobre sus patas delanteras; en ocasiones, las patas delanteras quedan dobladas mientras las traseras descansan hacia uno de los lados. Esta postura le permite al animal reaccionar rápidamente si ocurre algo a su alrededor.
- De lado. Ésta es una de las posturas más frecuentes. El animal se tumba completamente sobre uno de sus costados y suele mantener las patas extendidas o ligeramente flexionadas. Normalmente, es una señal de que se encuentra tranquilo y relajado.
- Superman esta postura recuerda a la posición de Superman cuando vuela: las patas delanteras permanecen completamente estiradas hacia delante, mientras que las traseras se extienden hacia atrás. Es más habitual en perros jóvenes y activos.
- Acurrucado. En esta posición el perro busca dormir muy cerca de una persona o de otro animal y, generalmente, refleja confianza, cariño y vínculo. Es una de las formas más evidentes de expresar apego.
- Sobre el estómago. Otra postura bastante habitual consiste en dormir tumbado boca abajo, con el abdomen apoyado sobre el suelo. Puede parecerse a la posición de Superman, aunque en este caso el perro no necesariamente mantiene las patas completamente estiradas.
- Boca arriba. Una de las posturas que más llaman la atención es aquella en la que el perro duerme completamente sobre su espalda, con el vientre descubierto y las patas levantadas o relajadas hacia los lados.