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Alex Elvira, adiestrador canino: «Si tu perro no te hace caso durante el paseo, prueba esto para recuperar su atención»

Perro y paseos
Janire Manzanas
  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

Salir a pasear con el perro debería ser una experiencia agradable para ambos. Sin embargo, no siempre resulta sencillo conseguir que permanezca atento a nuestras indicaciones, especialmente cuando aparecen otros perros, personas, ruidos u olores que despiertan su curiosidad; en estas situaciones, es habitual que tire de la correa o nos ignore por completo. Este comportamiento puede generar frustración, pero existen formas de que nos haga caso sin recurrir a los gritos ni a los tirones.

El adiestrador canino Alex Elvira explica cómo mejorar la comunicación entre los perros y sus dueños durante los paseos. Para ello, es fundamental trabajar la confianza, practicar el refuerzo positivo, utilizar recompensas que le gusten y adaptar los ejercicios a sus necesidades y al entorno en el que se encuentra.

¿Tu perro no te hace caso durante el paseo?

@alex.elvira.enjoycan Si tu perro VA A SU BOLA en el paseo déjame decirte que ESTE VIDEO es PARA TI 🤭 #adiestramientocanino #adiestradorcanino #perros #adiestradorenmadrid #perrosmadrid ♬ sonido original – Alex Elvira EnjoyCan

«Los perros pueden abstraerse en el paseo por olores, otros perros, estimulación alta o falta de hábito en responder a órdenes fuera de casa. La falta de refuerzo consistente de la atención del guía hace que el comportamiento de ir por libre se consolide», explica el adiestrador canino.

Para mejorar la respuesta del animal durante los paseos, conviene salir preparado con pequeñas recompensas que resulten especialmente atractivas, como trozos de snacks blandos. También es importante elegir una señal sencilla y utilizarla siempre de la misma manera, ya sea una palabra como «ven» o «aquí». Lo ideal es pronunciarla con un tono alegre y breve para captar su atención.

Cada vez que el perro se gire, mire o responda a la llamada, prémialo inmediatamente. De esta forma, aprenderá a relacionar su atención con una experiencia positiva. Al principio, es preferible practicar en entornos tranquilos, incluso dentro de casa, para después trasladar el ejercicio a calles poco concurridas y aumentar progresivamente la dificultad.

Asimismo, debes adaptar la distancia a sus capacidades. Si no responde cuando está demasiado lejos, acércate y comienza premiando pequeños avances, como que te mire o dé unos pasos hacia ti. Para mantener su motivación, puedes alternar las recompensas alimentarias con caricias o momentos de juego, siempre que sean estímulos que le gusten.

Otro aspecto fundamental es evitar los castigos, los gritos y los tirones de correa, ya que pueden generar miedo y dificultar el aprendizaje; en su lugar, apuesta por el refuerzo positivo. Las sesiones deben ser cortas y frecuentes: cinco minutos varias veces al día suelen resultar más eficaces que un entrenamiento largo que termine provocando frustración.

Finalmente, es fundamental anticiparse a los estímulos que puedan distraerlo. Antes de llegar a zonas concurridas, practica algunas llamadas y recompensas para conseguir que esté pendiente de ti; si aparecen otros perros, mantén un buen control de la correa. Cuando esté demasiado excitado, baja el ritmo, introduce pequeñas pausas y realiza ejercicios de calma para ayudarlo a recuperar la tranquilidad.

«Si después de practicar de forma consistente no hay mejora, o si la conducta viene acompañada de ansiedad, reactividad o riesgo de escaparse, consulta con un adiestrador canino o etólogo. Un profesional (por ejemplo, adiestrador en Madrid) puede ofrecer un plan adaptado».

Errores a evitar

Uno de los fallos más habituales durante los paseos es querer que el perro camine sin detenerse. Sin embargo, el olfateo forma parte de la experiencia, ya que le permite descubrir lo que sucede a su alrededor y liberar tensiones. Por este motivo, es importante respetar sus tiempos y permitirle disfrutar de esos momentos de exploración. Un paseo no debería limitarse a caminar de un punto a otro, sino ofrecerle oportunidades para se sienta tranquilo y estimulado.

Otro error bastante extendido es pensar que un buen paseo depende del tiempo que dure o de la distancia recorrida. Según los expertos, debería combinar movimiento, exploración, estímulos y momentos de descanso, aunque las necesidades de cada animal dependen de aspectos como la edad, la condición física, el estado de salud y su nivel de actividad. Un perro joven y enérgico puede disfrutar de caminatas de una o dos hora, siempre que su condición física lo permita y tenga oportunidades para jugar y explorar. En cambio, los perros mayores o aquellos que presentan problemas de salud, como artritis o dificultades respiratorias, pueden necesitar salidas más breves, de entre 15 y 20 minutos.

Por último, repetir exactamente el mismo recorrido todos los días puede terminar haciendo que los paseos resulten poco estimulantes para el animal. Por eso, introducir pequeños cambios en las rutas es una buena manera de despertar la curiosidad del perro y ofrecerle nuevas experiencias, ayudándole a combatir el aburrimiento y favoreciendo su bienestar emocional. Además, caminar por senderos, zonas con pequeñas pendientes o pavimentos diferentes hace que el perro adapte sus movimientos y utilice distintos grupos musculares.

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