Exposiciones

La exposición gratuita de Ana Locking que triunfa en Madrid seguirá abierta: reúne más de 160 prendas y estrena nuevas actividades

La exposición de Ana Locking en la Sala Canal de Isabel II se alarga hasta el 27 de septiembre

«Nube negra», la invasión de mariposas de Carlos Amorales

“El universo del artista ante la cámara” llega al “Prado”

exposición gratuita de Ana Locking
Exposición "Nostalgia/ Utopía" dedicada a Ana Locking. (Foto: Pablo Lorente/ Flickr/ Comunidad de Madrid)
Blanca Espada

El verano en Madrid invita a sentarse en una terraza, ir a un buen restaurante, refrescarse en una piscina y también como no, sumergirse en exposiciones como la de Ana Locking. Una de las más visitadas en la capital y que tras varios meses abierta y más de 48.000 visitantes, no sólo ha mantenido el interés, sino que ha conseguido algo menos habitual: prorrogar su estancia en la ciudad.

La exposición, titulada Nostalgia / Utopía, reúne más de 160 prendas que recorren casi dos décadas de trayectoria de la diseñadora. Pero no se plantea como un simple repaso de colecciones sino que tiene una intención más clara de fondo, que tiene que ver con cómo se construye un discurso a través de la moda y cómo ese discurso cambia con el tiempo. El resultado no es una exposición rápida sino una de las que conviene visitar con tiempo y más si eres un apasionado de la moda y lo mejor, es que es gratuita y se ubica en una sala a la que es muy fácil llegar.

La exposición gratuita de Ana Locking que triunfa en Madrid

Uno de los aciertos de la exposición es que no arranca directamente en el momento en que Ana Locking se convierte en firma reconocida. Va un poco más atrás. Aparece el taller de su madre, ese primer contacto con la confección que suele quedar fuera de los relatos más oficiales, y también su paso por la escuela de Bellas Artes. Ese contexto ayuda a entender mejor lo que viene después. No tanto como una evolución lineal, sino como una suma de influencias. Cuando aparece Locking Shocking en los años noventa, ya hay una base que explica muchas de las decisiones posteriores.

A partir de ahí, el recorrido avanza sin seguir una línea rígida. Hay saltos, cambios de tono y momentos que parecen desconectados hasta que, al final, encajan. Es una forma de contar la trayectoria menos académica, pero bastante más cercana a cómo se construyen realmente este tipo de carreras.

Más de 160 prendas que funcionan como archivo

Las piezas expuestas no están ahí sólo como ejemplos de colecciones. Funcionan más bien como un archivo, aunque no en el sentido clásico. No se trata de conservar, sino de mostrar cómo ciertas ideas aparecen, desaparecen y vuelven transformadas. Además, podemos ver prendas más llamativas, otras que pasan desapercibidas al principio, y algunas que cobran sentido cuando ya has visto varias salas. No todo tiene el mismo peso, y eso también forma parte de la experiencia. En conjunto, lo que se percibe es una forma de trabajar que no se queda en lo estético. La ropa no es sólo resultado, sino también proceso.

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida de Irma Wilder (@irma.wilder)

Entre la nostalgia y la utopía, sin una respuesta clara

El título de la muestra no es casual. La idea de moverse entre nostalgia y utopía está presente durante todo el recorrido, aunque no siempre de forma evidente. A veces aparece en referencias más directas al pasado; otras, en propuestas que apuntan hacia algo que todavía no está definido. No hay una lectura única, y probablemente tampoco se busca sino más bien al contrario. Hay momentos en los que la exposición deja espacio para interpretar, incluso para no entender del todo lo que se está viendo. Eso puede jugar en contra de quien busque algo más directo, pero también es lo que hace que la visita no sea plana sino que obliga a parar un poco más de lo previsto, aunque sólo sea para intentar conectar las piezas.

La prórroga y las nuevas actividades

Tras el volumen de visitantes registrado, la exposición se mantendrá abierta hasta el 27 de septiembre, aunque con una pausa durante el mes de agosto. Es una decisión bastante lógica viendo la respuesta del público, pero también una forma de darle recorrido más allá del impacto inicial.

La prórroga viene acompañada de cambios en la programación. Se han añadido nuevas visitas guiadas y talleres familiares, con la idea de abrir la exposición a perfiles que quizá no se acercarían por iniciativa propia. Este tipo de actividades no cambia el contenido, pero sí la forma de acceder a él. En una propuesta que no siempre es inmediata, contar con algo de contexto puede marcar la diferencia.

Dónde verla y horarios

La exposición se puede ver en la Sala Canal de Isabel II, y el horario se mantiene sin cambios: de martes a sábado de 11:00 a 20:30 horas y domingos hasta las 14:00 horas, con cierre los lunes. La entrada sigue siendo gratuita, algo que facilita mucho que la gente se acerque sin planificar demasiado.

Y para llegar a la sala, lo mejor es el transporte público ya que tienes cerca tanto metro, con las paradas de  Ríos Rosas (Línea 1) y  Alonso Cano (Línea 7), así como autobuses (3, 37 y 149) o puedes ir en bici con Bicimad y aparcar en la estación: c/ Santa Engracia, 127 (130).

Lo último en España

Últimas noticias