Investigación
Las saunas del suegro de Sánchez

Un tío proxeneta de Begoña Gómez gana 6.000 € al mes por alquilar a inmigrantes antiguos pisos públicos sin salidas de humo

Los vecinos de San Bernardo 38 denuncian humedades, frío y campanas extractoras de pega

Francisco Enrique Gómez Serrano, uno de los tíos proxenetas de Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ingresa 6.000 euros al mes por alquilar a inmigrantes antiguas viviendas públicas que pertenecieron o siguen perteneciendo a Muface en el número 38 de la calle de San Bernardo, en Madrid. Según han relatado a OKDIARIO residentes de la finca, los pisos carecen de salida de humos, sufren humedades y tienen una climatización muy deficiente. El inmueble se encuentra a escasos metros de la sede del Ministerio de Justicia.

Junto con sus hermanos Sabiniano –padre de Begoña Gómez y suegro de Pedro Sánchez, ya fallecido– y Conrado, Enrique regentó durante décadas negocios de «prostitución» enmascarados en locales con licencia de «sauna con bar». Así consta en documentos en poder de OKDIARIO que revelan que él fue administrador de la empresa central que acumuló condenas judiciales, multas, denuncias e inspecciones por, entre otros elementos, cucarachas y licencias fraudulentas.

Directorio web que demuestra que Enrique Gómez regentaba una sauna-prostíbulo, la Sauna Princesa, junto a la calle Princesa. Se trata del tío de Begoña Gómez que era administrador de la polémica empresa San Bernardo 36 SL durante casi dos décadas.

Los vecinos de San Bernardo, de origen latinoamericano, han explicado a OKDIARIO que las campanas extractoras de las cocinas son de pega: están instaladas, pero no evacúan los humos al exterior. Uno de ellos considera esta carencia un riesgo de incendio. A eso se suma, tal como ha comprobado este periódico, que en el bajo y el primer piso –donde antes estaba la sauna– se acumulan cables eléctricos en mal estado y se registran fuertes humedades.

Las cifras que manejan los propios inquilinos apuntan a un negocio muy rentable. En su testimonio, uno de ellos ha hablado de «6.000 al mes» y ha precisado que «cada persona paga 1.000 euros al mes más los gastos de electricidad e internet aparte, yo pago casi 1.200, con mi salario solo no llego a fin de mes».

«Enrique [Gómez Serrano] nos sube la renta 100 euros al mes cada año. Siempre nos está diciendo que nos vayamos si no estamos cómodos. Quiere meter a alguien que pague más», expresan estas voces. Describen un carácter autoritario e inflexible, lejos de un casero comprensivo que arregla cualquier desperfecto rápidamente.

«Nos dice que arreglemos nosotros las cosas. Tuve que pagar yo de mi bolsillo varios picaportes de las puertas y luego ni me lo descontó del alquiler mensual», explica el cuarto vecino con el que hablamos.

Los residentes se plantean ahora solicitar una inspección del edificio para que las administraciones comprueben el estado de las viviendas.

Humedades y frío

Las quejas no se limitan a la cocina. Los inquilinos han descrito techos y paredes ennegrecidos por la humedad, malos olores persistentes y una ausencia casi total de aislamiento térmico y acústico.

Las ventanas no cuentan con persianas, y la única protección frente al frío es, en algunos casos, una simple cortina. Así se puede comprobar mirando la fachada. El resultado, según lo ha resumido uno de los afectados, es que en invierno vivir allí «es como dormir en la calle».

Estado del bloque por el que Enrique Gómez cobra 1.000 euros al mes por pisos degradados.

Los vecinos han presentado esta situación como un problema serio de salud. Para ellos, estos pisos se han convertido en auténticas estancias angostas, desatendidas y mal acondicionadas por las que, sin embargo, se paga más de mil euros por persona.

El abandono alcanza también a las zonas comunes. Los residentes han denunciado que el ascensor estuvo unos cinco meses averiado, hasta el punto de que una persona llegó a quedarse atrapada en su interior. A ello se añade la basura y el polvo acumulados en el portal y las escaleras.

También las pintadas vandálicas tipo grafiti decoran desde la puerta de entrada hasta las paredes de la fachada. Además, hay baldosas arrancadas dentro del portal. «Aquí no hay cabeza», ha lamentado uno de los inquilinos al referirse a la falta de gestión del inmueble.

Los afectados han explicado que han aceptado estas condiciones por su situación de vulnerabilidad. Según indican, ese alquiler, como el resto de la zona, supera lo que ganan con sus sueldos, lo que les deja escaso margen para buscar alternativas.

Pisos de Muface

El edificio de San Bernardo 38 no es un inmueble cualquiera. Durante décadas, varias de sus plantas han pertenecido a Muface, la Mutualidad General de Funcionarios Civiles del Estado, un organismo público del Gobierno de España.

Los inventarios oficiales de bienes publicados en el Boletín Oficial del Estado (BOE) en 2019 y 2020 han acreditado que Muface tenía registrados como inmuebles arrendados el bajo, la primera planta y la sexta, el ático.

La quinta planta, en cambio, ha seguido otro camino. Muface la vendió en 2005 a la sociedad Comercial Ferrica, SA. Esa planta fue adquirida posteriormente por Francisco Enrique Gómez Serrano, el tío de Begoña Gómez. Ahí el tío político de Sánchez tiene otro lucrativo negocio de habitaciones alquiladas para extranjeros que no permite reservar por Internet. «Ahora hay unos alemanes», indica una fuente. La segunda y tercera planta también eran de Muface, pero pasaron a propiedad de Enrique.

Las saunas-prostíbulo

La vinculación de la familia de Begoña Gómez con el edificio se remonta a más de cuatro décadas. En 1980, su padre, Sabiniano Gómez, alquiló a Muface el local de la planta baja, inicialmente con destino comercial.

Allí funcionó durante años la sauna Adán para público homosexual, junto a Chueca, regentada por el propio Sabiniano Gómez. En 1986, según la documentación publicada por la prensa, amplió el arrendamiento al ático junto con su hermano.

En 2020 la antigua sauna cerró y el bajo y el primer piso están abandonados a pesar de la necesidad de vivienda pública. El alquiler se mantuvo durante años pero ahora, aparentemente, Muface ha roto el contrato con la familia Gómez.

A un paso del Ministerio

La ubicación añade un elemento llamativo al caso. San Bernardo 38 se levanta en pleno centro de Madrid, en la misma calle que alberga la sede del Ministerio de Justicia, que se sitúa casi enfrente.

Es decir, a escasos metros del departamento de Félix Bolaños, unas viviendas que nacieron como patrimonio de un organismo estatal se alquilan hoy, según sus inquilinos, sin las condiciones mínimas de habitabilidad.

Mientras tanto, los vecinos de San Bernardo 38 pasan un calor extremo o abrigándose tras una simple cortina de tela y cocinando bajo una campana que no extrae nada. En el edificio de la familia de Begoña Gómez, lo único que parece circular con fluidez es el dinero de los alquileres el día 10 de cada mes.

Cronología delictiva

Lea aquí todas las exclusivas de OKDIARIO sobre las ilegalidades en la red de burdeles del suegro de Sánchez: