Carmena y Colau dieron 700.000 € públicos a Open Arms para el “rescate de inmigrantes» contraviniendo a la UE
La ex alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, y la de Barcelona, Ada Colau, subvencionaron a la Fundación Pro-Activa Open Arms con casi 700.000 euros para “fomentar” las operaciones de rescate de inmigrantes ilegales en el Mediterráneo contraviniendo la doctrina de las autoridades de Bruselas y de los gobiernos de España e Italia.
El barco ‘Open Arms’, como han destacado los portavoces de la UE, sólo dispone de una licencia de ayuda humanitaria, concedida por el Gobierno español, que no contempla el rescate de inmigrantes ilegales en aguas internacionales.
El director ejecutivo de la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas (Frontex), Fabrice Leggeri, llegó aún más lejos al acusar a Open Arms de “asociación para delinquir por facilitar la inmigración irregular”.
Las alcaldesas de Madrid y Barcelona también se desviaron de la normativa europea cuando decidieron inyectar con cientos de miles de euros las arcas de Open Arms para unos fines irregulares. La fundación Pro-Activa Open Arms fue creada en Barcelona, en 2015, propiciada por el especulador de las finanzas George Soros. El filántropo multimillonario instaló también en la Ciudad Condal la sede para Europa de Open Society Foundation.
Las subvenciones de Carmena y Colau
La ya ex alcaldesa Carmena aprobó para el ejercicio 2017 una «subvención directa» de 70.000 euros a favor de la asociación Pro-Activa Open Arms, con el objeto de «fomentar» la labor que desarrolla esta asociación «consistente en el rescate de personas refugiadas y migrantes que transitan la ruta Libia-Italia». La resolución estaba firmada, en nombre de Carmena, por Javier Martín Nieto, el subdirector general de Ciudadanía Global y Cooperación Internacional al Desarrollo del Ayuntamiento.
En el decreto municipal se destacaba así mismo el objetivo principal de la subvención: «Ayudar a migrantes y refugiados que realizan la ruta Libia-Italia en embarcaciones precarias, rescatando al mayor número de personas posibles de las aguas y evitando la pérdida de vidas de dichas personas».
Al mismo tiempo, sólo de la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, la ong obtuvo en 2019 una subvención de 497.020 euros para el proyecto «Protecció per presència, rescat humanitari i comunicació d’emergència». La ayuda barcelonesa cubría el 35,40% del presupuesto final de la misión de 1,4 millones. Al medio millón había que sumarle 100.000 euros del ejercicio anterior, como ya denunciaron algunos medios catalanes.
Humanismo de dudosa legalidad
El gesto humanitario de las dos gestores municipales resultaba a todas luces encomiable pero los equipos de Carmena y Colau, según fuentes de la oposición del ayuntamiento catalán, obviaban que con esa subvención estaban contraviniendo la doctrina de la Unión Europea en materia de inmigración ilegal.
Por la irregularidad de sus operaciones en aguas mediterráneas el barco ‘Open Arms’ ha sido dos veces confiscado en puertos italianos por orden judicial. Al mismo tiempo, su organización se enfrenta a dos expedientes sancionadores abiertos por los gobiernos de España e Italia. Unas diligencias administrativas que conllevan fuertes multas por las actividades del barco en el Mediterráneo Central cerca de la costa de Libia y por el posterior traslado de inmigrantes ilegales a puertos italianos.
La Fundación Proa, propietaria del barco ‘Open Arms’, con casi cinco años de actividades, fue creada por el catalán Óscar Camps, que actúa como director de la ong y como capitán del barco. La organización humanitaria, que se niega a hacer públicas sus cuentas internas, maneja grandes cantidades de dinero de organismos públicos españoles.
Las subvenciones catalanas
Sin ir más lejos, en el último año, Open Arms ingresó casi un millón de euros procedentes de ayuntamientos y otras instituciones públicas españolas. Una buena parte de todo ese dinero recolectado por Óscar Camps procede del Fons Català de Cooperació al Desenvolupament (Fondo Catalán de Cooperación al Desarrollo), organismo público formado por la unión de 287 ayuntamientos catalanes, 14 consejos comarcales y las cuatro diputaciones catalanas, entre otros. Según sus estatutos, su misión es la de financiar con dinero de las arcas municipales acciones humanitarias «en los pueblos de los países más desfavorecidos».
En 2018, Proactiva Open Arms recibió subvenciones del Fondo catalán para operaciones de «salvamento marítimo» en el Mediterráneo Central, en la ruta de Malta, dentro de la misión conocida como Astral. La mayoría de los municipios participantes forman parte del movimiento independentista en Cataluña.
El diario italiano Il Giornale publicó el año pasado que la ong catalana había ingresado también, sólo en 2017, la cifra de 3,6 millones de euros. Esos fondos, según el periódico de Milán, habían sido abonados principalmente por Richard Gere y el Manchester City, cuyo entrenador es Josep Guardiola.
Lo último en Investigación
-
Moncloa recluta youtubers para captar el voto joven el 29-N: pagó 36.000 euros al podcaster que entrevistó a Sánchez
-
La UCO investiga a Leire Díez y Acciona por el presunto cobro de mordidas en la venta de una urbanización de lujo en Marbella
-
El audio de Sáenz de Tejada en el que confiesa que Leire Díez revisó su denuncia contra la juez Biedma antes de presentarla en la Fiscalía
-
El Gobierno encargó la seguridad de la línea de Urda a una empresa multada 12 días antes por pactar contratos
-
Las imágenes que prueban que la cloaca del PSOE perseguía a los jueces de Badajoz mientras tomaban café
Últimas noticias
-
Feijóo promete construir un millón de viviendas y revalorizar las pensiones conforme al IPC si llega a Moncloa
-
Alcaraz – Shelton hoy, en directo: sigue en vivo el partido, el resultado y la última hora de la final del Masters 1000 de París
-
Lamine busca su gran noche
-
Se buscan voluntarios veganos y no fumadores para vivir gratis en Tenerife: el principal requisito es ayudar con las tareas domésticas y el mantenimiento de la casa
-
Indra enseña por primera vez su radar Prisma-S: cuatro dimensiones, todo digital y pensado para ser el sensor principal de los próximos buques de guerra europeos