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Trump se abre a usar ‘la madre de todas las bombas’ contra Irán: «Va a terminar pronto, de una forma u otra»

Trump ha asegurado que el programa nuclear iraní "está enterrado bajo millones de toneladas de montaña"

Trump se abre a usar ‘la madre de todas las bombas’ contra Irán: «Va a terminar pronto, de una forma u otra»
Trump

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este jueves que desde Washington no descartan el uso de la bomba GBU-43/B contra Irán y aseguró que la guerra «va a terminar muy pronto, de una forma u otra». En plena situación de falta de entendimiento diplomático entre las dos potencias nucleares para poner fin al conflicto en Oriente Próximo, Trump ya sopesa el uso de este armamento tras las elecciones de medio mandato del próximo 3 de noviembre para atacar instalaciones nucleares en Irán.

«No es nuclear en absoluto, es simplemente una bomba extremadamente grande», ha explicado el dirigente, tras hacer hincapié en que Washington «no tiene por qué» usar armas nucleares contra Irán. «La madre de todas las bombas», así fue bautizada la que, según Trump «la MOAB es una bomba grande, pero no es nuclear».

Aunque no ha especificado si tiene un objetivo potencial para el ataque o si ha autorizado o no su uso, ha asegurado que el programa nuclear iraní «está enterrado bajo millones de toneladas de montaña». Como ha declarado el presidente de los EEUU, las autoridades iraníes «están negociando», después de presumir de que la última ofensiva acabó con numerosos altos cargos iraníes de «primera, segunda e incluso tercera fila».

Todas estas declaraciones llegan tras la confirmación por parte de las fuentes de la cadena estadounidense CNN, que indicaron que las Fuerzas Armadas de Estados Unidos habían ejecutado planes de ataque donde existe la posibilidad de hacer uso de la MOAB para atacar infraestructura energética e instalaciones nucleares iraníes en caso de que se rompieran las negociaciones por el alto al fuego y se reiniciara la ofensiva inicial.

La GBU-43/B

Se trata de una bomba no nuclear, la más grande de todo el arsenal estadounidense, con un peso aproximado de 9.800 kilogramos y sin capacidad de penetración profunda, lo que supondría que los daños provocados serían en su gran mayoría a nivel superficial, pero de una magnitud devastadora.

Esta bomba fue usada por primera vez en combate en abril de 2017, durante el primer mandato de Trump, concretamente para bombardear objetivos del grupo yihadista Estado Islámico en la provincia afgana de Nangarhar (este), dejando cerca de un centenar de muertos, entre ellos cuatro altos mandos de la organización.

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