Qué son las elecciones de ‘midterms’ en EEUU: significado, historia y por qué importan tanto
Se votan los 435 escaños de la Cámara de Representantes, 35 de los 100 del Senado y 36 gobernadores

Estados Unidos celebra este martes las elecciones legislativas de mitad de mandato, los llamados midterms, en las que se renueva la Cámara de Representantes y buena parte del Senado. Son unos comicios que históricamente suelen castigar al presidente de turno, cuyo partido acostumbra a perder escaños a los dos años de llegar a la Casa Blanca. Trump se juega en ellos el control del Congreso, apuntando a una ventaja demócrata.
¿Qué son los ‘midterms’?
Los midterms o elecciones de mitad de mandato son los comicios que Estados Unidos celebra a los dos años de que comience el mandato de un presidente, que dura cuatro. Su nombre viene precisamente de eso: caen justo en la mitad. En ellos no se vota al presidente, sino al Congreso, 35 de sus 100 escaños del Senado, y en muchos estados también a gobernadores, legislaturas locales y otros cargos.
¿Qué se vota y cuándo se celebran?
Las próximas elecciones son este 3 de noviembre. Los estadounidenses votarán los 435 escaños de la Cámara de Representantes, 35 de los 100 del Senado y 36 gobernadores. En el Senado habrá 33 contiendas ordinarias y dos elecciones especiales para escaños con mandato sin terminar. El nuevo Congreso tomará posesión el 3 de enero de 2027.
¿Por qué se hacen cada dos años?
La razón está en la Constitución de 1787, que diseñó un Congreso con dos cámaras de ritmos distintos. Los miembros de la Cámara de Representantes tienen mandatos de dos años, por lo que se renuevan por completo en cada elección. Los senadores, en cambio, cumplen seis años y se renuevan por tercios, de modo que solo una parte del Senado se vota cada vez. La idea de los redactores era que la Cámara estuviera siempre cerca de la opinión pública y que el Senado aportara más estabilidad. Hasta la Enmienda 17, de 1913, los senadores los elegían las legislaturas estatales; desde entonces los votan directamente los ciudadanos.
Breve historia de los midterms
Las elecciones de mitad de mandato existen desde los primeros años de la república, pero se han convertido en un termómetro político del presidente. Han marcado momentos clave: en 1994, los republicanos de Newt Gingrich recuperaron la Cámara tras cuatro décadas; en 2010, los demócratas de Obama perdieron más de sesenta escaños; y en 2018, los demócratas recuperaron la Cámara durante la primera presidencia de Trump. En 2022, los republicanos lograron una mayoría muy ajustada en la Cámara, mientras los demócratas conservaron el Senado.
La maldición de los ‘midterms’
Existe una tendencia histórica bien conocida: el partido del presidente suele perder escaños. Desde la Guerra Civil, el partido en la Casa Blanca ha perdido escaños de la Cámara de Representantes en más del 90% de los midterms, y ha perdido escaños del Senado en la mayoría de ellos. Hay excepciones, como 1934, 1998 y 2002, pero la regla se cumple con tanta frecuencia que se le llama «castigo de mitad de mandato».
¿Por qué importan tanto?
Importan porque el Congreso controla las leyes, los presupuestos y las investigaciones al Ejecutivo, y el Senado confirma a jueces y altos cargos. Un presidente con el Congreso en contra suele ver frenada su agenda, lo que se conoce como gobierno dividido. Por eso los midterms se leen como un voto de aprobación o castigo a la gestión presidencial, y condicionan la estrategia de ambos partidos de cara a las siguientes presidenciales.
¿Qué hay en juego este año?
Los republicanos parten con 53 escaños en el Senado frente a 47 del bloque demócrata, y los demócratas necesitan una ganancia neta de tres escaños en la Cámara y cuatro en el Senado para tomar el control. Las encuestas dan ventaja demócrata en la Cámara, mientras que el Senado está más abierto y depende de unas pocas contiendas reñidas.