El ejército de Zimbabue detiene a «criminales» del Gobierno pero niega un «golpe de Estado»
Vehículos blindados del ejército de Zimbabue controlan los accesos al parlamento, la sede del partido gobernante y las oficinas donde el presidente, Robert Mugabe, reúne a su gobierno en la capital, Harare.
Oficiales de las fuerzas armadas anunciaron minutos antes la detención de «criminales» del entorno del jefe de Estado, que mantiene un pulso sin precedentes contra este cuerpo tras el cese del vicepresidente Emmerson Mnangagwa. El principal arrestado es el ministro de Finanzas, Chombo Among.
En un mensaje leído en la televisión nacional, el general Sibusiso Moyo ha querido explicar que no se trata de un «golpe de Estado», asegurando que Mugabe y su familia están «sanos y salvos» y que «su seguridad está garantizada».
A lo largo de la noche se han escuchado disparos cerca de la residencia de Mugabe, según un testigo en el barrio de Borrowdale. El dirigente, de 93 años, manda en el país desde su independencia en 1980.
Temas:
- Robert Mugabe
- Zimbabue
Lo último en Internacional
-
Bill y Hillary Clinton se rinden y aceptan testificar ante el Congreso por el caso del pederasta Epstein
-
Trump trolea a Petro antes de visitar la Casa Blanca: «Es muy amable tras la operación en Venezuela»
-
Un español de origen dominicano que violó a su novia de 15 años en Madrid arrestado por el ICE en EEUU
-
Va al hospital por dolor en el glúteo y los médicos alucinan: llevaba un proyectil de la I Guerra Mundial en el ano
-
Trump amenaza con demandar al presentador de los Grammy por vincularle con Jeffrey Epstein
Últimas noticias
-
Bill y Hillary Clinton se rinden y aceptan testificar ante el Congreso por el caso del pederasta Epstein
-
Último debate en Aragón: Azcón exige a Alegría disculpas por sus «mentiras» como portavoz del Gobierno
-
El Atlético anima el cierre del mercado de invierno con el fichaje de Rodrigo Mendoza sobre la bocina
-
ONCE hoy, lunes, 2 de febrero de 2026: comprobar el Cupón Diario y Super 11
-
Azcón gana holgadamente y Vox acecha a un PSOE en caída libre