Historia
Madinat al-Zahira

Conmoción en la arqueología española: hallan en Córdoba indicios de la mítica ciudad perdida de Almanzor

  • Naiara Philpotts
  • Editora formada en la Universidad de Buenos Aires, con posgrado en lectura crítica. Escribo sobre ciencia, tecnología y actualidad. Soy escritora de novelas y gran aficionada a la ciencia ficción.

El paradero de Madinat al-Zahira podría considerarse como uno de los grandes misterios sin resolver de la arqueología española. La capital administrativa que Almanzor ordenó levantar en el siglo X para rivalizar con los califas omeyas parecía haberse desvanecido de la faz de la tierra tras su destrucción. La leyenda y la falta de pruebas físicas habían convertido a esta ciudad en un fantasma de la historia que muchos expertos buscaron sin éxito.

Sin embargo, una reciente investigación arqueológica propone una ubicación precisa y fundamentada con datos físicos sobre la topografía de Córdoba para esta mítica ciudad perdida. Lejos de las teorías tradicionales que la situaban en las orillas bajas del Guadalquivir, los nuevos datos apuntan hacia la sierra.

El hallazgo que conmociona la arqueología española

El sitio exacto estaría en el extremo este de Córdoba, concretamente en una zona conocida como La Pendolilla, cerca de la barriada de Alcolea.

El profesor Antonio Monterroso Checa, de la Universidad de Córdoba, ha liderado un estudio que señala la existencia de una trama urbana oculta bajo el suelo de aproximadamente 120 hectáreas. Esta superficie coincide de manera asombrosa con las dimensiones de Medina Azahara, la ciudad palatina de Abderramán III situada al otro lado de la capital.

Para llegar a esta conclusión, el equipo no ha necesitado excavar, sino mirar desde el cielo con ojos nuevos. Han utilizado datos obtenidos mediante tecnología LiDAR del Instituto Geográfico Nacional. Este sistema permite eliminar digitalmente la vegetación y detectar micro-relieves en el terreno imperceptibles a simple vista.

Gracias a esta técnica láser, los investigadores han identificado anomalías que dibujan una planta urbana organizada, con edificios rectangulares y estructuras que se adaptan a la pendiente del terreno mediante terrazas.

Las claves de la investigación arqueológica española

Hasta la fecha, existían más de veintidós propuestas sobre dónde podría estar la ciudad de Almanzor, pero ninguna contaba con la evidencia física que aporta este estudio. Según detalla la investigación, recogida por medios como National Geographic, las estructuras detectadas se extienden a lo largo de más de 1200 metros lineales.

Lo más llamativo es que algunas de estas construcciones rompen la orientación general para mirar hacia el sureste, un rasgo habitual en la arquitectura sacra o palatina islámica de la época.

El sitio elegido por Almanzor se encuentra a unos 12 kilómetros de la Mezquita-Catedral, una distancia que encaja con las descripciones de las fuentes históricas sobre los desplazamientos del caudillo amirí. Además, el lugar presenta una orografía que permitía el control visual del territorio y del río.

¿Por qué se ha conservado el rastro de la ciudad perdida?

Una de las grandes preguntas es cómo un yacimiento de tal magnitud ha pasado desapercibido para los arqueólogos. Esto se debe a que los terrenos de La Pendolilla formaron parte del Realengo y, posteriormente, albergaron las Yeguadas Reales desde tiempos de Felipe II.

Al tratarse de una de las dos únicas áreas de Dehesas Reales en Córdoba, el suelo se mantuvo protegido de la urbanización masiva y la agricultura intensiva que borró otros vestigios en la vega del río. Esta circunstancia ha permitido que el «fósil» de la mítica urbe se conserve bajo la superficie.

El análisis de las imágenes muestra también lo que podría ser un alcázar o Qasr situado en una posición dominante, con una morfología que recuerda a las primeras fases de la Alcazaba de Almería. Aunque el yacimiento no ha sido excavado todavía, la contundencia de las anomalías detectadas por la tecnología láser ofrece una base sólida para creer que la ciudad perdida ha sido finalmente localizada.