Inteligencia artificial

El 10 de julio de 1946 los nazis enviaron un mensaje encriptado a través de la máquina Enigma: 85 años después, ChatGPT lo ha descifrado en solo 48 horas

máquina Enigma
Máquina Enigma junto a una PC moderna. Foto: ilustración propia.
Alejo Lucarás
  • Alejo Lucarás
  • Licenciado en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Córdoba. Redactor SEO especializado en actualidad, ciencia aplicada, tecnología y fenómenos sociales, con un enfoque divulgativo y orientado a explicar al lector cómo los grandes temas de hoy impactan en su vida cotidiana.

La máquina Enigma fue durante la Segunda Guerra Mundial el gran sistema de cifrado del ejército alemán. Recordemos que los Aliados lograron romper buena parte de sus comunicaciones, pero no todas: algunos mensajes interceptados siguen hoy sin descifrar y se conservan en archivos que los aficionados a la criptografía revisan con la esperanza de leerlos algún día.

Uno de esos textos llevaba en la lista de mensajes sin resolver desde 2005. Era una transmisión de radio breve, de apenas unas líneas, enviada por una unidad alemana en pleno avance hacia el este. Ahora, una inteligencia artificial de OpenAI, la empresa creadora de ChatGPT, ha conseguido reconstruirla en un plazo que a un investigador humano le habría llevado semanas.

¿Qué decía el mensaje de la máquina Enigma descifrado 85 años después?

El texto, identificado como MVUEH por su indicador, tenía 82 letras cifradas. Una vez descifrado, su contenido resultó ser rutinario: «Por favor, indique la ruta de marcha. Me encuentro en Rosenow, Rosenow. Respuesta inmediata por radio».

Este lo firmaba un remitente cuyo apellido se ha leído, de forma provisional, como Waschbusch. Entonces, podría intuirse que aquí no había nada de planes secretos. Simplemente era una consulta logística en plena campaña.

Según la reconstrucción publicada por Crypto Cellar Research, el archivo del ingeniero Frode Weierud, el mensaje lo emitió una estación con el indicativo 2NY. Lo recibió la radio del intendente de la división SS-Totenkopf a las 17.30 del 10 de julio de 1941, apenas tres semanas después del inicio de la invasión alemana de la Unión Soviética, y quedó registrado con el número 172.

¿Cómo hizo la inteligencia artificial para descifrar la máquina Enigma en 48 horas?

La iniciativa partió del desarrollador Carter Leffen, que pidió a GPT-6 Astra (un modelo de OpenAI) que analizara mensajes históricos sin resolver.

El sistema eligió MVUEH como el más prometedor y lo relacionó con otro mensaje de ese mismo día, de 94 letras y ya descifrado en 2017. A partir de ahí, programó su propio simulador de Enigma y una versión digital de la Bombe, la máquina británica que atacaba el cifrado.

Para encontrar la clave, la IA utilizó como pista la palabra repetida «Rosenow», lo que en criptografía se denomina crib: un fragmento de texto que se sospecha que aparece en el mensaje. Con esa referencia probó unos 14,8 millones de claves candidatas hasta dar con la correcta. Todo el proceso se completó en unos dos días, con herramientas escritas en Python y C++.

Weierud, que validó la solución, resumió así el resultado: «Lo que logró en dos días le habría llevado a un investigador humano semanas o incluso meses».

Aun así, el propio experto ha matizado que no tiene acceso a todos los registros del trabajo, que solo conserva Leffen, y quienes participaron insisten en que la elección del archivo y la supervisión del proceso siguieron en manos humanas.

¿Por qué este mensaje de los nazis se resistió durante años?

Hay que remarcar que la clave del mensaje no se parecía a la del resto de comunicaciones de aquel día. Usaba una máquina Enigma I con el orden de rotores II-V-III, completamente distinto al de las otras claves del 10 de julio, lo que explica que el código diario conocido nunca sirviera para abrirlo.

Y a esto se sumaban varios errores en la transcripción del texto cifrado que circulaba entre los investigadores.

Incluso, hubo otro obstáculo menos habitual. En la letra 72 del mensaje, el rotor izquierdo de la máquina avanzó una posición, un movimiento poco frecuente que altera todo lo que viene después y complica cualquier intento de descifrado.

Además, el operador alemán cometió una errata al escribir: la palabra «Bitte» (por favor) aparece cifrada como «Btte», un detalle que solo salió a la luz cuando el texto ya estaba resuelto.

Datos claves de la máquina Enigma, el cifrado que se creía imposible de romper

Enigma era un dispositivo electromecánico de rotores que el ejército alemán consideraba prácticamente inexpugnable por el enorme número de combinaciones posibles. Los primeros en vencerlo fueron los matemáticos polacos, encabezados por Marian Rejewski, en los años treinta.

Su trabajo pasó después a Bletchley Park, donde Alan Turing y su equipo desarrollaron la Bombe para leer a diario las comunicaciones alemanas.

Para concluir, cabe señalar que el caso de MVUEH no es el único reciente. Por esas mismas fechas otro modelo de inteligencia artificial, Claude Opus 5, de la empresa Anthropic, descifró un segundo mensaje alemán, fechado el 31 de julio de 1941.

Ambos figuraban en el mismo archivo de Weierud, donde todavía quedan otras transmisiones de la Segunda Guerra Mundial pendientes de descifrar.

Lo último en Historia

Últimas noticias