Un soltero de ‘First Dates’, a punto de irse tras conocer a su cita: «Innecesario es la palabra»
No daba crédito
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First Dates, poco a poco y con el paso de los años, se ha convertido en uno de los programas de televisión que más éxito sigue cosechando en nuestro país. Mediaset ha acertado de lleno con este dating show al que cada día acuden más solteros en busca de su media naranja. El pasado miércoles 26 de febrero, en la nueva entrega de First Dates, los espectadores tuvieron la oportunidad de conocer a Daniel, un aspirante a modelo de 26 años que llegaba desde Almería. A su llegada al restaurante más famoso de la televisión, el soltero no pudo evitar dejar sin palabras a todos con su sorprendente estilo. «Soy un clásico. He elegido un look marrón porque es mi color favorito», aseguró. Para poder seguir adelante con su sueño, el andaluz reconoció al equipo del programa que tuvo que hacer diversas inversiones que tienen una estrecha relación con su físico.
«Fui a una agencia de modelos y me dijeron que me tonificara y que me alineara los dientes. Intento siempre tratar mi piel en profundidad porque es muy importante y me gustan las cremas preventivas», comentó. En cuanto al amor, el almeriense reconoció ser bastante insistente, a la par que persistente: «Seduzco con la mirada, no me corto. Cuando quieres algo, tienes que luchar por ello». Su cita para esa noche era Raúl, un estudiante de León que, con 25 años, se definía de la siguiente forma: «Como Carmen Lomana, pero sin dinero». Y fue más allá: «No tengo un duro, pero me gusta vestir bien». Lo que el leonés no esperaba era la manera en la que Daniel había decidido recibirle: ¡desfilando en plena entrada del restaurante de First Dates! A pesar de los esfuerzos, lo cierto es que el andaluz no consiguió su cometido, que era llamar la atención del que sería su cita.
De hecho, logró todo lo contrario: «Esperaba que estuviera sentado en su silla como una persona normal. Innecesario es la palabra». Y añadió: «No entiendo mucho de desfiles, pero si todos son así, prefiero no entender». Tras unas primeras palabras, Carlos Sobera no dudó en acompañar a ambos hasta la mesa que tenían reservada para poder disfrutar de la velada.
Todo ello a pesar de que ninguno sintió ningún flechazo con el otro. «No tengo un prototipo, pero si pudiera elegir, no lo es. Y físicamente, su cara… no. No es muy expresivo, además», comentó el leonés. Daniel, por su parte, comentó lo siguiente: «A mí me gustan más mayores». Poco después, el andaluz confesó que estaba invirtiendo mucho tiempo y dinero a hacer realidad su sueño de convertirse en modelo.
Fue entonces cuando Raúl reconoció que no tenía intención de mudarse a Madrid, puesto que su objetivo era seguir viviendo en su León natal. Lo que el joven no esperaba es que su cita no tuviese ni idea de cómo ubicar esta ciudad en el mapa. «Supongo que estará en el norte, no soy muy experto en geografía», aseguró Daniel, y añadió: «No me iría allí a vivir porque hay otras ciudades que me ofrecen más cosas dirigidas a lo que estoy haciendo».
Pero no todo quedó ahí, puesto que el andaluz no solamente se definió como «un chico muy ardiente», sino que quiso ir mucho más allá a la hora de hablar del amor: «Nosotros, los del sur, solemos tener mucho arte». Raúl, en cambio, tenía cada vez más claro que su cita no era, ni mucho menos, tan «ardiente» como se había definido: «Es muy parado, otra cosa es que luego en la cama se active».
En la recta final, ambos solteros se dieron cuenta de que no tenían absolutamente nada en común. Es por eso que en la decisión final de First Dates, Daniel quiso sincerarse: «Tenemos pensamientos totalmente diferentes», mientras que el leonés fue más allá: «Nuestros estilos de vida no son compatibles».
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