'CASO ZAPATERO'

Zapatero dirá al juez que líderes extranjeros de visita en España le regalaron las joyas, la mayoría siendo presidente

El ex presidente cuenta con tener en los próximos días la documentación que probaría que las joyas fueron regalos institucionales

Zapatero dirá al juez que líderes extranjeros de visita en España le regalaron las joyas, la mayoría siendo presidente
Luis Balcarce

José Luis Rodríguez Zapatero sostendrá que las joyas valoradas en 1,3 millones de euros fueron obsequios entregados por mandatarios de Marruecos, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí, una parte durante sus visitas oficiales a España mientras él ocupaba la Presidencia del Gobierno y otra parte una vez ya fuera del cargo, según la línea de defensa que prepara su entorno. El ex presidente atribuiría así las 103 piezas de diamantes, esmeraldas, zafiros y rubíes a regalos de esos dignatarios repartidos en dos etapas: las recibidas entre 2004 y 2011, en su condición de jefe del Ejecutivo, y las posteriores, ya como ex mandatario.

Se trata de la tercera versión que ofrece sobre el origen de las joyas. En un primer momento, Zapatero aseguró no recordar quién se las había regalado. Posteriormente apuntó que se trataba de presentes recibidos en viajes oficiales. Ahora, su defensa concretaría el origen en los obsequios entregados por las autoridades de los tres países árabes, distinguiendo entre los recibidos durante su mandato y los que le habrían llegado después de abandonar Moncloa.

El ex presidente busca de esta forma zafarse de los delitos de contrabando y contra la Hacienda Pública que sobrevuelan el caso. Al situar la entrega de las piezas en territorio español, y no en sus propios desplazamientos al exterior, Zapatero pretendería descartar el contrabando: si las joyas las introdujeron en España las delegaciones extranjeras, por canales diplomáticos, él no habría importado bien alguno sin declarar en aduana, que es lo que exige ese delito. Y respecto a las que dice haber recibido siendo presidente, la defensa sostendría que no constituyen renta personal sometida al IRPF, al tratarse —en su tesis— de bienes vinculados al Estado.

El reparto en dos tiempos no está exento de riesgos para el propio ex presidente. Las piezas que sitúa en su etapa de presidente tendrían la consideración de regalos de Estado y, conforme a la normativa sobre obsequios a altos cargos, debería haberlas cedido al Patrimonio del Estado; no haberlo hecho situaría el foco sobre un posible delito de malversación. Y las que atribuye al periodo posterior, ya como particular, escaparían a ese reproche pero entrarían de lleno en el terreno tributario, como donaciones o incrementos de patrimonio que debían declararse.

Certificados de las joyas

Zapatero ha trasladado a su entorno que aún no dispone de la documentación que, según su versión, probaría que las joyas fueron regalos oficiales, pero que confía en recibirla en los próximos días. El ex presidente sostendría ante sus allegados que los certificados o credenciales que acreditarían el carácter institucional de los obsequios y su entrega por parte de los mandatarios de Marruecos, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos están en camino. Esa documentación sería, en su tesis, la pieza con la que pretendería desmontar la hipótesis de que las alhajas tasadas en 1,3 millones de euros respondan a una comisión o a una operación de blanqueo, y reconducirlas al terreno del presente protocolario.

La nueva tesis choca, además, con la valoración que el propio entorno del ex presidente había manejado. Su portavoz, Luis Arroyo, llegó a cifrar las piezas «entre 30.000 y 50.000 euros», una horquilla hasta 45 veces inferior a la tasación judicial, que sitúa el conjunto en torno a 1,3 millones. Arroyo, además, dijo explícitamente de parte de Zapatero que las joyas no provenían de Arabia Saudí, algo que ahora desmentiría el propio ex presidente.

Lo último en España

Últimas noticias