Debate electoral

Sánchez huidizo escondió la mirada, Rivera tenso se protegió en sus gadgets e Iglesias abatido y sin tono

El momento más bochornoso de Sánchez en el debate: se niega a decir si va a pactar con los separatistas

Sánchez huidizo escondió la mirada, Rivera tenso se protegió en sus gadgets e Iglesias abatido y sin tono

Los cinco candidatos a La Moncloa han mostrado sus cartas en el único debate electoral televisado que veremos antes de la cita con las urnas el próximo 10-N. Cartas cuyo contenido se ha podido ver especialmente a través de sus gestos, miradas y lenguaje corporal.

Desde las miradas esquivas del candidato del PSOE Pedro Sánchez, pasando por el abuso y estudiado uso de gadgets del candidato de Ciudadanos, Albert Rivera, para dar fuerza a sus argumentos, hasta el tono abatido del candidato de Unidas Podemos, Pablo Iglesias.

Cualquier jugador de mus sabe que a la chica se gana pasando. Esa ha sido la estrategia del presidente en funciones, Pedro Sánchez. La psicóloga y experta en comunicación no verbal, Irene López Assor, sostiene que Sánchez “ha puesto una velocidad de crucero. Sobre todo lo que ha hecho es extinguir toda conducta, es decir, comentarios que no atiende, comentarios que se extinguen”. Durante casi todo el debate, Sánchez “ha evitado el contacto visual con sus rivales y de esta manera ha querido evitar la confrontación”.

Una buena estrategia que le ha terminado fallando al jefe del Ejecutivo en funciones cuando “se ha negado a responder tanto al líder del PP, Pablo Casado, como al presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, si va a pactar con los independentistas catalanes y con los proetarras de Bildu” tras dichos comicios. “Ese ha sido el momento en el que ha perdido el debate”, mantiene la experta. “Sánchez baja la cabeza, no contesta y muestra un gesto de omisión. Esto ha provocado que Rivera y especialmente Casado, se vengan arriba” añade.

Iglesias abatido

“Se ha visto a un Pablo Iglesias abatido” explica la experta en comunicación no verbal. Durante el bloque económico, Pablo Iglesias ha mirado en exceso los papeles. “Ha estado demasiado pendiente de los datos estadísticos que llevaba. Esto demuestra que en su argumentario podía haber ciertas lagunas y que sus argumentos no estaban bien armados”. Irene López Assor destaca el contraste en su comportamiento. “Acostumbrados a ver a un Iglesias combativo, un miura, con mucha fortaleza en su voz, muy expresivo en sus gestos” López Assor destaca que “en cambio hemos visto a un Iglesias tranquilo, muy abatido, con una voz temblorosa incluso cuando hablaba de temas sociales”.

Los gadgets de Rivera

“El marketing de Rivera que todos esperábamos se produce por dos motivos: es muy visual y cubre una falta de seguridad en sí mismo y en su argumento” sostiene la experta. “El jugar con elementos visuales podría suscitar que su nombre tuviese algún tipo de repercusión en las redes” pese a que su argumento no fuese el mejor, afirma. López Assor insiste en que el abuso de los gadgets de Albert Rivera está muy estudiado.

Casado vs Abascal

Por su parte, el candidato del Partido Popular, Pablo Casado, se ha mostrado muy tranquilo. Prueba de ellos es “el uso de sus manos y su mirada”. Casado sí “ha mostrado cierta rigidez cuando se ‘enfrentaba’ con el líder de VOX, Santiago Abascal” destaca.

Sin embargo, ha sido en el “cuerpo a cuerpo con Rivera, Iglesias y Sánchez donde Casado se ha encontrado más cómodo”.

La mirada de Abascal

Pese a la falta de experiencia del candidato de VOX, Santiago Abascal,  en debates electorales, “a medida que ha ido pasando el debate, Abascal se ha ido sintiendo cada vez más cómodo”, señala la experta. “Abascal ha sido capaz de mantener su mirada firme y fija absolutamente con todos”.

Lo último en España

Últimas noticias