El informe policial desmiente al jefe de la Policía: hubo un «guiado activo de las Fuerzas marroquíes» en la invasión
El CENIF contradice la versión oficial trasladada por Pardo Piqueras a Marlaska
El nuevo informe elaborado por el Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF) sobre la crisis de Ceuta ha entrado en abierta contradicción con la versión que el director general de la Policía, Francisco Pardo Piqueras, trasladó al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.
Mientras Pardo Piqueras aseguró que el documento no atribuía a Marruecos «la planificación o ejecución» de la avalancha migratoria del 30 y 31 de julio, el propio texto policial habla sin ambages de un «guiado activo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad de Marruecos» durante los hechos.
El documento, de 55 páginas y al que ha tenido acceso OKDIARIO, ha sido remitido a la jueza de la Audiencia Nacional María Tardón, que investiga la entrada de más de 70.000 personas a la ciudad autónoma en apenas 48 horas. Los investigadores del CENIF concluyen que existió «una planificación previa y, por lo tanto, una autoría intelectual anterior y otra material simultánea que supone funciones de seguimiento y control».
Grande-Marlaska exigió explicaciones por escrito a Pardo Piqueras mediante una misiva enviada de madrugada, en la que le pedía confirmar si los agentes disponían realmente de esa información sobre la implicación marroquí. Se trataría de una forma de cubrirse las espaldas ante la evidencia de que o no tenía toda la información o mintió para proteger a Marruecos.
La respuesta del máximo responsable policial fue tajante: el informe supuestamente no señala a las «Fuerzas de Seguridad» marroquíes como planificadoras o ejecutoras de la crisis.
Sin embargo, el propio atestado desmonta esa lectura edulcorada. El texto sostiene que esas autorías «van mucho más allá de la más evidente de los sujetos activos que entran y salen irregularmente del territorio español» y que se proyectan «sobre todas las cuestiones asociadas a los diferentes escalones de respuesta a España».

Los agentes describen además una «dirección estratégica y operacional» en la invasión, ejecutada «conforme a procedimientos perfectamente definidos a través de las distintas fases de ejecución del proceso».
El lugar elegido, la franja horaria y los perfiles de acceso, según el informe, «revela la existencia de planificación previa».
Guiado a través del agua
El documento, cuyas tesis centrales adelantó El Español, incluye una recopilación fotográfica de supuestos agentes marroquíes, uniformados y de paisano, extraída de imágenes y mensajes difundidos en redes sociales durante los dos días de la avalancha. Los investigadores concluyen que esos efectivos participaron «guiando el cruce a través del agua» hacia los puntos de acceso a Ceuta.
El CENIF ha sido categórico al descartar que se tratara de un fenómeno migratorio convencional: «Nos encontramos ante un proceso definido con objetivos diferentes a los migratorios».
A ese proceso, según el informe, contribuyeron «la facilitación generalizada de las rutas y los traslados para concurrir en un lugar concreto» y «una gestión favorecedora» visible tanto a la entrada como a la salida del territorio español.
Los técnicos apuntan también a la escasa presencia de efectivos marroquíes en los puntos críticos como parte de ese patrón, un detalle que, sumado al guiado activo, dibuja para los investigadores un cuadro incompatible con la improvisación o la negligencia puntual.
El informe rechaza asimismo que las mafias que operan en el país vecino pudieran estar detrás de la operación. «El alto nivel de especialización de las tareas o funciones» no está, según el atestado, «al alcance de ninguna estructura criminal de las conocidas por la Policía en esa zona», ni de las escasas organizaciones de entidad dedicadas a la inmigración irregular en Marruecos.
Como indicio adicional, los investigadores destacan que «la finalidad migratoria opera sólo como una cobertura formal que sirve para fomentar, impulsar y dirigir un flujo masivo de personas a la frontera de Ceuta», una tesis que se sustentaría en el hecho de que buena parte de los migrantes no buscaba permanecer en España. Tumban así la teoría del Gobierno de redes de mafias de tráfico de personas. Como indican fuentes policiales a OKDIARIO a estas mafias les interesa un goteo de personas para ganar dinero progresivamente y no colar a todos los candidatos de golpe.
Estrategia de zona gris
El CENIF enmarca lo ocurrido en Ceuta dentro de las llamadas «estrategias de zona gris», caracterizadas por la «ambigüedad calculada» y el «avance gradual»: fórmulas de presión que evitan el conflicto declarado pero buscan desgastar al adversario mediante hechos consumados.
Los investigadores no consideran estos sucesos un caso aislado, sino la continuación de un patrón que ya se vio en mayo de 2021 y en septiembre de 2024, cuando también se registraron entradas masivas en momentos de fricción diplomática con Rabat.
«La actividad desarrollada en torno a este proceso, necesariamente, debe tener continuidad, al menos desde 2021», subraya el informe, apuntando a una secuencia de al menos cinco años. Entre los objetivos que baraja la Policía figura el de «eliminar la capacidad de respuesta por parte de España» ante un desbordamiento fronterizo de esta magnitud.
Ahora, la Fiscalía de la Audiencia Nacional debe pronunciarse sobre su propia competencia para investigar unos hechos que el informe policial.
