Incendios

Un incendio declarado en Leciñena (Zaragoza) arrasa 2.200 hectáreas y obliga a intervenir a la UME

Nada más detectarse el incendio, el Gobierno de Aragón activó el Plan Especial de Protección Civil por Incendios Forestales

Un incendio declarado en Leciñena (Zaragoza) arrasa 2.200 hectáreas y obliga a intervenir a la UME
Bomberos trabajando en el incendio de Leciñena. (EP)
Rafael Sánchez

Un incendio forestal declarado el pasado martes en el término municipal de Leciñena (Zaragoza) ha obligado a desplegar un amplio dispositivo de emergencias y a solicitar la intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME), debido a la rápida propagación de las llamas, que ya han arrasado 2.200 hectáreas.

El fuego comenzó en una zona de monte y cultivos situada en las inmediaciones de la Sierra de Alcubierre. Las condiciones meteorológicas eran especialmente adversas, debido al cierzo, que soplaba con intensidad, y a que la humedad relativa era muy baja y las temperaturas superaban los 35 grados.

Nada más detectarse el incendio, el Gobierno de Aragón activó el Plan Especial de Protección Civil por Incendios Forestales (PROCINFO) y movilizó todos los recursos disponibles. Al comprobar que la evolución del fuego superaba la capacidad de los primeros medios desplazados, se solicitó el apoyo de la Unidad Militar de Emergencias, cuyos efectivos comenzaron a trabajar junto a las brigadas forestales, bomberos, agentes de protección de la naturaleza, Guardia Civil y medios estatales.

En las primeras horas se estimó que las llamas afectaban a unas pocas centenas de hectáreas. Sin embargo, conforme avanzaron las tareas de medición y reconocimiento, la superficie quemada aumentó considerablemente hasta situarse en torno a las 2.200 hectáreas. La mayor parte del terreno afectado corresponde a monte bajo, matorral mediterráneo, campos de cereal ya cosechados y algunas masas de pinar de la Sierra de Alcubierre.

Aunque el fuego evolucionó con gran intensidad, los equipos de emergencia trabajaron para evitar que alcanzara los núcleos habitados. Los municipios de Leciñena, Robres y Alcubierre fueron los que concentraron la mayor preocupación de las autoridades, ya que un cambio en la dirección del viento podía poner en riesgo viviendas, explotaciones agrícolas y otras infraestructuras.

Carreteras cortadas

Como medida preventiva, varias carreteras de la zona fueron cortadas al tráfico para facilitar el acceso de los servicios de emergencia y garantizar la seguridad de los conductores. Entre ellas destacaron la A-129 y la A-1211, vías que comunican algunos de los municipios afectados por el incendio.

Uno de los aspectos más destacados de esta emergencia fue la colaboración de los agricultores de la comarca. Muchos de ellos abandonaron temporalmente las labores de cosecha para utilizar sus tractores y aperos agrícolas en la creación de cortafuegos y franjas de protección alrededor de los pueblos.

Respecto al origen del incendio, las primeras investigaciones apuntan a que podría haberse iniciado durante «trabajos agrícolas», posiblemente por una cosechadora que operaba en la zona. No obstante, esta hipótesis todavía no ha sido confirmada oficialmente y los agentes especializados continúan investigando para determinar con exactitud cómo comenzó el fuego.

Las autoridades mantienen una vigilancia permanente sobre la situación, ya que el comportamiento del incendio depende en gran medida de la evolución meteorológica. Mientras persistan las altas temperaturas y el viento intenso, existe el riesgo de que el fuego continúe activo o genere reproducciones dentro del perímetro.

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