La hija de Sánchez se presenta en su perfil en la Universidad de Bristol como aficionada al «diseño de joyas»
Uno de los escándalos que marcan el presente de Sánchez es el de las joyas por valor de 1,3 millones que Zapatero escondía
Ainhoa Sánchez Gómez, la hija de Pedro Sánchez que esta semana se ha graduado en Psicología y Neurociencia por la elitista Universidad de Bristol, en el Reino Unido, se presenta en su perfil en dicho centro como aficionada al «diseño y elaboración de joyas». Cita esta afición como una de las principales de la lista de actividades a las que le gusta dedicar el tiempo libre. Tal y como destaca la ficha del centro británico, «en su tiempo libre, Ainhoa disfruta la pintura, la creación de joyas, la lectura, tocar el piano, la escalada, el senderismo y la escritura creativa».
Se trata de una singular coincidencia, toda vez que uno de los escándalos que marcan el presente político de Pedro Sánchez es el del origen de las joyas que la UCO encontró en el despacho de José Luis Rodríguez Zapatero en la calle Ferraz que han sido valoradas en más de 1,3 millones. Este hallazgo le supuso al ex presidente la apertura de una pieza separada en la investigación de la que ya era objeto, y la imputación por los delitos de contrabando y fraude fiscal.
Ainhoa Sánchez se graduó el pasado jueves en la Universidad de Bristol, en un acto en el que estuvo acompañada por sus padres y abuelos paternos. Para que su madre, Begoña Gómez, pudiera viajar, tuvo que pedir al juez que le devolviera el pasaporte que le había sido retirado dentro de su proceso por cuatro presuntos delitos. El lunes, la Audiencia de Madrid delibera si la sienta en el banquillo definitivamente
Este viernes, al día siguiente de la ceremonia, la familia Sánchez Castejón regresó a España. Pedro Sánchez, Begoña Gómez, sus hijas Ainhoa y Carlota y los padres de Sánchez llegaron al aeropuerto de Bristol junto a siete escoltas y un asesor de Moncloa, diez minutos antes de la salida del avión de EasyJet que los traería directos a Madrid. Sánchez, Begoña Gómez, el asesor y un escolta estuvieron en una sala aparte hasta embarcar. El resto de la familia Sánchez compartió la sala de embarque común a todos los pasajeros y mezclados entre todos ellos subieron al avión.