España
INVASIÓN DE CEUTA

Caos en el traslado de los invasores al campamento del puerto de Ceuta: la Policía contiene una avalancha

La presión ejercida por los inmigrantes ha terminado desbordando los dispositivos de seguridad

  • Rafael Sánchez
  • Redactor de Nacional de OKDIARIO. Graduado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid. rafael.sanchez@okdiario.com

Una avalancha de inmigrantes ilegales que permanecían en los asentamientos de las playas de Benítez y el Trampolín se ha producido esta madrugada en Ceuta, en el marco del dispositivo puesto en marcha por las autoridades para trasladar a los invasores hasta el campamento de acogida habilitado en el muelle de Poniente.

Los hechos se han producido a las 06:30 horas, cuando los 150 agentes de la Policía Nacional han comenzado a organizar la salida de los inmigrantes que permanecían concentrados en estos dos puntos de la ciudad. El elevado número de invasores que aguardaban el traslado y la limitada capacidad de las instalaciones habilitadas han generado momentos de gran tensión.

La situación se complicó cuando numerosos inmigrantes intentaron avanzar de manera simultánea hacia los puntos establecidos para el traslado. Las carreras provocaron varias avalanchas y obligaron a los agentes a reforzar los cordones policiales establecidos en las inmediaciones de los asentamientos para contener el aluvión.

En algunos momentos, la presión ejercida por los inmigrantes ilegales ha terminado desbordando los dispositivos de seguridad, lo que ha obligado a la Policía Nacional a intervenir para contener a los grupos y evitar que la situación fuese a más.

Durante los momentos de mayor tensión se han producido cargas policiales, ya que los agentes han llegado a utilizar pelotas de goma para tratar de controlar las aglomeraciones.

La intervención policial se ha producido después de que las concentraciones de invasores dificultasen el avance del dispositivo. Los agentes trataron de mantener separados los diferentes grupos y de garantizar que el traslado se realizase de manera progresiva.

Ahora, el objetivo de las autoridades es trasladar progresivamente a los ilegales que permanecen en las playas hasta el campamento instalado en el muelle de Poniente, evitando que continúen durmiendo en asentamientos improvisados.

Preocupación en la delegación

Fuentes de la Delegación del Gobierno han expresado su «preocupación» ante el riesgo de que se produzcan avalanchas durante el acceso al recinto, especialmente cuando se alcance el límite de capacidad y parte de las personas que participen en el traslado tengan que permanecer fuera.

En anteriores dispositivos de estas características, algunos de los inmigrantes que no han podido acceder a los recursos han tratado de entrar por la fuerza, lo que eleva la preocupación por la seguridad durante el operativo.

Nuevo campamento del Gobierno

El Gobierno que preside Pedro Sánchez ha levantado otro campamento para facilitar a los inmigrantes ilegales que permanecen en Ceuta su estancia en la ciudad autónoma. El nuevo centro de acogida para los invasores se encuentra a escasos metros de varios tanques de combustible (de la empresa Moeve), igual que sucediera con el centro cuya puesta en marcha paralizó, en primera instancia, la Audiencia Nacional debido a este motivo.

En esta ocasión, el nuevo centro que el Gobierno activará para los inmigrantes ilegales se encuentra en unas instalaciones del Ministerio de Defensa, que lidera Margarita Robles, junto al cuartel de caballería del ejército. Concretamente, el espacio que se reserva es el del campo de fútbol del cuartel de caballería, que empezaron este jueves a preparar para la llegada de ilegales.

Así, de nuevo el Gobierno, en este caso obra de Defensa debido a que el terreno es de su propiedad, vuelve a construir un centro de acogida de inmigrantes en Ceuta justo al lado de unos tanques de combustible.

Si bien la Audiencia Nacional rechazó este jueves la medida cautelarísima solicitada por el Sindicato Unificado de Policía (SUP) para paralizar la puesta en marcha de un campamento de acogida, en primera instancia, el centro estaba bloqueado por «condiciones de seguridad», relacionadas con la localización, con carpas a escasos metros de depósitos de la petrolífera Ducar, que albergan 42.000 toneladas de combustible, y de instalaciones energéticas vinculadas al suministro eléctrico de la ciudad.