El partido de Colau reconoce ahora que no puede parar los desahucios y pide "colaboración ciudadana"

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Ada Colau, alcaldesa de Barcelona. (Foto: EFE)

Ada Colau convirtió los desahucios en su principal arma de campaña para llegar a ser alcaldesa de Barcelona. Ahora, tres años después, su partido admite abiertamente que no puede evitarlos, e incluso, pide "colaboración ciudadana".

La concejal Gala Pin daba instrucciones para detener 10 desahucios previstos para este lunes en la ciudad. "Pese a los esfuerzos municipales y hasta que no cambie la legislación estatal que trata la vivienda como mercancía y no como un derecho necesitamos colaboración", admite.

Las cifras tras su primer año como alcaldesa ya demostraron que las palabras de Colau eran un promesa vacía.

Según datos del Consejo General del Poder Judicial, entre 2015 y 2017 Barcelona registró un total de 12.322 desahucios, o lo que es lo mismo, más de 4.000 al año. La vivienda pública, según la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), apenas representa el 1,5 por ciento de las de la ciudad.

Lo cierto es que la política de vivienda se ha convertido ahora en la principal arma de la oposición para cuestionar el mandato de Barcelona en Común.

Apenas unos meses después de su llegada al poder, la propia PAH digirió una carta a Colau en la que la acusaba de no hacer "todo lo necesario" para acabar con los desahucios y le exigía "valentía". La plataforma señalaba que la regidora no había puesto en marcha la Ley 24/2015, la herramienta municipal para evitar los desalojos y reubicar a los afectados.

La alcaldesa respondió a esas críticas asegurando que ella "haría lo mismo" en su lugar. "Mientras en esta ciudad haya desahucios de familias vulnerables de las que el Ayuntamiento no tiene noticia hasta el mismo día del desahucio, y mientras las administraciones no dispongamos de un parque público de alquiler asequible suficiente para garantizar el realojo, es vuestro deber denunciarlo y presionar: al Ayuntamiento, a la Generalitat, al Estado, a los Juzgados y a quién haga falta", indicaba, en una carta difundida a través de las redes sociales.

Según Colau, "sin una ciudadanía organizada y exigente, no sólo no habrá cambio real, tampoco una democracia digna de ese nombre". La alcaldesa se estrenó en su cargo precisamente interviniendo en un desahucio, en uno de los barrios más deprimidos de la ciudad, que se logró detener.

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