La pública Enresa gastó en marzo 27 millones en el desmantelamiento de Almaraz que el Gobierno ha prorrogado
Adjudicó a Westinghouse y Empresarios Agrupados Internacional el diseño del desmantelamiento de Almaraz

La empresa pública Enresa, después de recibir la autorización del Gobierno, adjudicó en marzo a Westinghouse y Empresarios Agrupados Internacional el contrato para el diseño del desmantelamiento de la central nuclear de Almaraz por 27,5 millones de euros. Las eléctricas propietarias de la central, Endesa, Iberdrola y Naturgy, habían pedido la ampliación de la vida útil de Almaraz el 30 de octubre de 2025, según señala el propio Gobierno en la resolución publicada en el BOE el viernes 14 de agosto que sirve para alargar la vida útil de la central hasta 2030.
El contrato se adjudicó por parte de la pública Enresa para la prestación del servicio de ingeniería para el desmantelamiento de la central de Almaraz, para realizar los estudios y la ingeniería de diseño, especificaciones y proyectos de obra y la preparación de la documentación para la autorización del desmantelamiento de Almaraz.
Todo eso queda ahora en papel mojado. Aunque la duración del contrato es de 60 meses, 5 años, la central nuclear de Almaraz seguirá funcionando hasta el 8 de junio de 2030, según la nueva autorización del Gobierno.
El año próximo habrá elecciones generales en España -lo más tarde en otoño- y todas las encuestas, salvo el CIS de José Félix Tezanos, dan como ganador en estos momentos al PP de Alberto Núñez Feijóo, que podrá formar Gobierno claramente con Vox.
De ser así, y como ha reiterado Feijóo, las siete centrales nucleares que operan en España seguirán funcionando, pues el PP cancelaría el calendario de clausuras de las centrales pactado en 2019 por las empresas y Enresa y que está en estos momentos vigente.

Por contrario, si los comicios del año próximo dan un giro y el PSOE forma gobierno de nuevo con el resto de fuerzas políticas pese a perder, como hizo en 2023, el actual calendario de cierres de las nucleares con la prórroga de Almaraz obligaría a clausurar cuatro centrales entre junio y noviembre de 2020.
Se trata de Almaraz I y II, en Cáceres, Ascó I en Tarrafona y Cofrentes en Valencia. Las cuatro se tienen que cerrar ahora en 2030, algo completamente imposible, puesto que cubren casi el 12% de la demanda eléctrica actual, según datos de 2025 de Redeia.
Cerrar con unos meses de diferencia cuatro de las siete centrales nucleares del país sería prácticamente imposible. Por lo que el contrato adjudicado por Enresa de 27,5 millones de euros, cuando ya se estaba hablando de la posibilidad de alargar la vida útil de la central, tiene muchas opciones de no ser necesario.
Este contrato es un dislate más de todo lo relacionado con la energía nuclear y el Gobierno de Sánchez, Ribera y Aagesen. Prácticamente todos los países del mundo han dado marcha atrás en sus políticas antinucleares y han elaborado planes para volver a ellas y construir nuevas plantas.
España era el único gobierno que mantenía su cierre de las nucleares hasta el viernes 14 de agosto. Entre medias, el apagón del 28 de abril de 2025 situó a España en el punto de mira europeo por la falta de garantías del sistema eléctrico por basarlo todo en las energías renovables con el apoyo puntual del gas.