El otro premio del Mundial: 4.000 millones que España podría no llegar a cobrar
La victoria de España en el Mundial podría aportar 4.000 millones a España, pero muchas pymes aún no están preparadas
La conquista del Mundial por parte de la selección española no sólo deja un legado deportivo, también puede convertirse en un importante impulso económico. Según un informe elaborado por iBanFirst, el triunfo podría traducirse en 2.000 y hasta 4.000 millones de euros de actividad económica adicional durante los próximos seis meses gracias al aumento de las exportaciones y del turismo internacional.
El estudio muestra que los países campeones suelen experimentar un incremento temporal del PIB en los dos trimestres posteriores al torneo, impulsado principalmente por la proyección internacional de su marca país y por el incremento de las ventas al exterior.
Pese al optimismo que despierta el impacto económico del Mundial, Luis Miguel García, director general de iBanFirst en España, considera que conviene mantener una visión realista sobre la situación económica.
«Los éxitos deportivos en el Mundial de Fútbol actúan, a menudo, como el enmascarador perfecto de los desequilibrios estructurales que arrastra España en su economía real», apunta.
Una desconexión similar se observa en las cifras macroeconómicas: aunque el país lidera el crecimiento de la eurozona, la realidad a pie de calle es muy distinta. La economía real se enfrenta a un evidente estancamiento de la productividad, a una pérdida sostenida del poder adquisitivo, donde el alza salarial se ve neutralizada por el encarecimiento de la energía y el transporte y, de forma especialmente alarmante, a una grave crisis de acceso a la vivienda.
Sin embargo, esta situación no es exclusiva de España. El PIB de la eurozona se mueve estructuralmente a la baja debido a la demografía, la baja productividad y la escasa inversión en inteligencia artificial y capital humano.
En este contexto, el experto añade: «Todos los países de la eurozona se enfrentan exactamente a los mismos problemas. El impulso del fútbol es bienvenido, pero no resuelve ninguno de ellos.»
El Mundial impulsa las exportaciones
El informe señala que el principal beneficiado del efecto Mundial serán las exportaciones. En 2025, las ventas de bienes y servicios al exterior representaron el 36,6% del PIB español, unos 617.000 millones de euros. Un incremento de apenas el 0,5% supondría más de 3.000 millones de euros adicionales para la economía nacional.
A ello se suma el turismo, donde un aumento del 1% del gasto de los visitantes internacionales añadiría más de 1.000 millones de euros al año. Y aquí es donde viene el reto, aprovechar ese impulso dependerá en gran medida de la preparación de las empresas españolas.
Para Luis Miguel García, muchas pequeñas y medianas empresas siguen afrontando su internacionalización sin los recursos adecuados. «En el tejido empresarial actual, muchas pymes carecen de departamentos especializados; son los propios directivos o empleados quienes asumen desde la contabilidad hasta la relación con proveedores y la negociación bancaria.»
Riesgos a los que se enfrentan las pymes
Esta situación se agrava con una vulnerabilidad estructural poco visible pero muy real: la exposición al riesgo de divisa. La mayoría de las pymes no están preparadas para gestionar las fluctuaciones del tipo de cambio.
«Aún no comprenden que una variación importante puede tener un impacto profundamente negativo en su negocio, y existe una necesidad real de formación en esta materia», añade el experto.
La solución pasa por acercar a las pymes herramientas financieras que hasta hace poco estaban reservadas a las grandes empresas.
Por si fuera poco, el informe recuerda que España evita en 2026 los elevados costes de organizar un Mundial, una circunstancia que sí cambiará en 2030, cuando comparta la organización del torneo con Portugal y Marruecos. Precisamente por ello, el estudio advierte de que las empresas deben empezar a prepararse desde ahora para un escenario con mayor exposición internacional y nuevas divisas como el dírham marroquí.
Mirada puesta a largo plazo
En este sentido, el verdadero riesgo económico del torneo no vendrá dado por el volumen del gasto estatal, sino por los costes indirectos que podría asumir el tejido empresarial. Dado que el 50% de la inversión anunciada está estrechamente ligada a las infraestructuras, cualquier ineficiencia logística o el encarecimiento de la mano de obra y los materiales amenazan con reducir los márgenes de beneficio de las empresas locales.
«La gestión de la divisa será una variable estratégica ineludible en todas aquellas operaciones comerciales internacionales vinculadas al evento, y las empresas que no se preparen con antelación corren el riesgo de quedarse fuera de juego», subraya el experto.