Es oficial y está avalado por el BOE: en 2027 se cambiarán las nóminas en España y se confirma un recorte del sueldo a partir del 1 de enero

El MEI (Mecanismo de Equidad Intergeneracional), recogido en la Ley 21/2021, es una cotización adicional a las ya existentes. Su finalidad es reforzar el sistema público de pensiones y contribuir a equilibrar el esfuerzo económico entre generaciones ante el aumento previsto del gasto.
El mecanismo está especialmente vinculado al momento en el que la generación del baby boom, formada por los nacidos entre 1957 y 1977, llegue a la edad de jubilación. El MEI sustituyó al anterior Factor de Sostenibilidad, pero su pago no aumenta por sí mismo la cuantía de la pensión. Las cantidades recaudadas se destinan al Fondo de Reserva de la Seguridad Social, conocido popularmente como la «hucha de las pensiones».
Cambio en las nóminas desde el 1 de enero de 2027
Entre las medidas destinadas a reforzar el sistema público de pensiones se encuentra el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI), una cotización adicional que se aplica sobre las nóminas y cuyo porcentaje aumenta progresivamente con el paso de los años. Entró en vigor en 2023 con el objetivo de «dotar de mayores recursos al Fondo de Reserva de la Seguridad Social y contribuir a afrontar el incremento previsto del gasto en pensiones», según explica el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.
El MEI comenzó a aplicarse el 1 de enero de 2023 como parte de la reforma del sistema de pensiones aumentar la «hucha de las pensiones» ante la futura jubilación de la generación del baby boom. Durante su primer año, la cotización adicional se estableció en el 0,6% de la base de contingencias comunes. De este porcentaje, el 0,5% correspondía a la empresa y el 0,1% al trabajador. Desde entonces, la aportación ha ido aumentando de forma gradual.
En 2026, el MEI asciende al 0,9% de la base de cotización. La empresa asume el 0,75%, mientras que el trabajador aporta el 0,15%, que se descuenta directamente de su nómina. En el caso de los autónomos, son ellos quienes soportan íntegramente el 0,9%. A partir de 2027, el porcentaje total subirá hasta el 1%. La empresa asumirá el 0,83%, mientras que la parte correspondiente al trabajador será del 0,17%.
En la práctica, este aumento se traduce en una pequeña subida de la cantidad que los empleados destinan cada mes al MEI. Con un salario bruto mensual de 2.000 euros, la aportación del trabajador es de 3,40 euros al mes. Para una nómina de 2.500 euros, asciende a 4,25 euros, mientras que con un sueldo bruto de 3.500 euros la cantidad asciende a 5,95 euros mensuales. En el caso de cobrar 4.500 euros al mes, la aportación alcanza los 7,65 euros.
Si se toma como referencia el salario anual, un trabajador que perciba 30.000 euros brutos pasará de aportar 45 euros al año a 51 euros en 2027, es decir, seis euros más. Para unos ingresos anuales de 40.000 euros, la contribución del empleado será de 68 euros en 2027, frente a los 60 euros que aporta actualmente, lo que supone un incremento de ocho euros al año.
Evolución hasta 2050
En 2023, el MEI se situó en el 0,60%, del que la empresa asumió el 0,50% y la persona trabajadora el 0,10%. En 2024, la cotización aumentó hasta el 0,70%, repartida entre un 0,58% a cargo de la empresa y un 0,12% del trabajador. En 2025, el porcentaje total alcanzó el 0,80%, con un 0,67% correspondiente a la empresa y un 0,13% a la persona trabajadora.
En 2026, la cotización total es del 0,90%, repartida entre el 0,75% que corresponde a la empresa y el 0,15% del trabajador. En 2027, el porcentaje aumentará hasta el 1%, con un 0,83% a cargo de la empresa y un 0,17% del empleado. En 2028 llegará al 1,10%, distribuido entre un 0,92% para la empresa y un 0,18% para el trabajador. Un año después, en 2029, alcanzará el 1,20%, con un 1% asumido por la empresa y un 0,20% por el empleado. A partir de 2030 y hasta 2050, el MEI se mantendrá en el 1,20%. De ese porcentaje, el 1% corresponderá a la empresa y el 0,20% restante será asumido por el trabajador.
La ‘factura’ de las pensiones
El gasto en pensiones continúa aumentando en España mientras el sistema se prepara para afrontar la jubilación de la generación del baby boom, una de las más numerosas de la historia reciente del país. En septiembre, la Seguridad Social destinó 14.498 millones de euros al pago de las pensiones contributivas, 5.875 millones más que en diciembre de 2016. En menos de una década, la nómina mensual ha crecido un 68,1%, según las series históricas del Instituto Nacional de la Seguridad Social.
Los últimos datos oficiales, correspondientes a septiembre de 2026, muestran que la Seguridad Social abona actualmente 10.547.417 pensiones contributivas. La nómina mensual ha aumentado un 6,31% en comparación con septiembre del año anterior, cuando el gasto ascendía a 13.638 millones de euros. En términos absolutos, el sistema desembolsa ahora 860 millones más cada mes que hace un año.
Las pensiones de jubilación concentran la mayor parte del gasto; en septiembre de 2026, ha alcanzado los 10.654 millones de euros, el 73,5% de todo el desembolso destinado a las prestaciones contributivas. En diciembre de 2016, esta partida fue de 6.079 millones. Por lo tanto, en apenas una década, el coste mensual de las jubilaciones ha aumentado en 4.576 millones de euros, un 75,3%.