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Nadie en el sistema educativo te lo cuenta pero los fontaneros lo tienen claro: «Un buen oficial puede ganar 3.000 euros al mes sin titulación universitaria»

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Blanca Espada

Durante años, estudiar una carrera universitaria siempre se ha visto como la vía segura para conseguir un buen trabajo. Sin embargo, mientras miles de jóvenes eligen cada año qué carrera estudiar, hay empresas que tienen un problema real con la falta de mano de obra, ya que se necesitan fontaneros, electricistas, soldadores o carpinteros y no siempre consiguen encontrarlos,  dado que los llamados «oficios» aunque parece que vuelven a «estar de moda», lo cierto es que todavía siguen estando en segundo plano.

Y esa falta de profesionales ha terminado revalorizando algunos de estos oficios. Tanto que el fontanero Unai Baraka (@unaibaraka) ha querido llamar la atención sobre ello en sus redes sociales. Todo comenzó con la pregunta de uno de sus seguidores sobre cuánto podía llegar a ganar un profesional. Su respuesta fue contundente: «Un buen oficial, ya sea fontanero, carpintero, electricista, que tenga ya su clientela propia […] puede estar ganando más o menos de 3.000 a 10.000 euros al mes». La cifra más alta puede sorprender, pero Baraka habla de profesionales buenos, experimentados y con una cartera propia de clientes. No del sueldo de alguien que acaba de empezar en el oficio.

Los fontaneros lo tienen claro: «Un buen oficial puede ganar 3.000 euros al mes»

Los 3.000 euros mensuales no son el salario habitual de todos los fontaneros españoles. El tipo de trabajo, la experiencia, la especialización y, sobre todo, trabajar contratado o hacerlo por cuenta propia cambian mucho las cifras, que además cambian todavía más si el profesional trabaja por su cuenta. Siendo autónomo puede fijar sus tarifas, cobrar desplazamientos y urgencias y organizar su propia cartera de clientes, pero no olvidemos que también tiene que asumir herramientas, vehículo, materiales, seguros, cotizaciones e impuestos.

En redes sociales pueden encontrarse ejemplos que hablan de esto. Por ejemplo, el fontanero Emmanuel Armeli, que trabaja en Valencia, contó que había facturado 2.540 euros después de una jornada de 12 horas en un único trabajo relacionado con la instalación de un baño. En otras ocasiones ha hablado de jornadas de 900 o 1.500 euros. Pero estas, son cifras de facturación, no de beneficio limpio, y tampoco representan lo que ocurre todos los días. Sin embargo, muestran el valor que pueden alcanzar determinados encargos cuando entran en juego las horas, los materiales, la dificultad técnica o una urgencia.

España necesita fontaneros y no encuentra suficientes

El problema de fondo está en que hacen falta profesionales. En España existe un déficit estimado de unos 25.000 fontaneros. La edad media de los trabajadores del sector ronda los 44,8 años y una parte importante supera ya los 45. Hay trabajo, por tanto, pero falta relevo. El propio Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) sitúa a fontaneros y electricistas entre las ocupaciones en las que existen dificultades de contratación, junto a albañiles, soldadores, mecánicos, conductores de camiones y otros perfiles.

No existe una única explicación para esa falta de mano de obra. Influyen la falta de experiencia de los candidatos, el déficit de determinadas competencias técnicas y el envejecimiento de los trabajadores. Y este último factor será especialmente importante durante los próximos años. Muchos puestos disponibles no procederán de nuevas profesiones, sino de profesionales que lleguen a la edad de jubilación y necesiten ser sustituidos.

«Si tu hijo no quiere estudiar, que estudie un oficio»

Es precisamente la parte educativa la que Unai Baraka destaca en su vídeo. «Muchas veces hay padres a los que les digo: si tu hijo no quiere estudiar, que estudie un oficio», explica. La frase es clara, pero ese «no quiere estudiar» habría que matizarlo ya que aprender un oficio también implica estudiar y formarse. Lo que no exige necesariamente es seguir el itinerario de Bachillerato y universidad que durante años se ha identificado casi automáticamente con conseguir una buena carrera profesional.

Fontanería, electricidad o climatización requieren conocimientos técnicos y mucha práctica. Además, la especialización puede marcar una enorme diferencia con el paso de los años. Lo que este fontanero cuestiona es la idea de que no ir a la universidad equivale a renunciar a un futuro bien remunerado así que acierta de pleno al decir «Si eres bueno en tu oficio, ganas más que un arquitecto, que un ingeniero, que un médico».

Los oficios vuelven a ofrecer oportunidades

Convertirse en ese «buen oficial» del que habla Baraka no ocurre de la noche a la mañana. Requiere formación, años de experiencia y, para quien trabaja por cuenta propia, conseguir además una cartera de clientes que confíen en su trabajo. Los ingresos de entre 3.000 y 10.000 euros mensuales que menciona tampoco deberían entenderse como una promesa para cualquiera que decida hacerse fontanero. Pero detrás de esa cifra hay una realidad laboral difícil de ignorar: España necesita profesionales cualificados en estos oficios y no tiene suficientes.

Quizá por eso, cuando llega el momento de elegir un futuro profesional, la universidad ya no debería contemplarse como la única vía hacia un empleo estable y bien remunerado. Aprender un oficio también puede convertirse en una carrera profesional. Y para quienes llegan a ser realmente buenos, puede ser bastante rentable.

@unaibaraka Responder a @jotake07 #trabajo #fontanero #electricista #autonomo ♬ sonido original – Unai Bilbao

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