La Ley de Costas lo confirma: multas de hasta 60.000 euros por hacer hoyos en la playa para garantizar la seguridad de los bañistas
La ley de costas es clara sobre el hecho de ponernos a hacer agujeros en la orilla
Muchos bañistas españoles lo hacen en las playas y la multa puede ser de 750 euros
La Ley de Costas lo confirma: la multa que te pueden poner si te bañas en una bandera con bandera negra

Cuando estamos en la playa con la familia, con los niños, hay costumbres que nadie se plantea o cuestiona. Cuando se llega y ya se ha plantado la sombrilla, lo normal es darse un buen baño, tumbarse a tomar el sol, pero también que los más pequeños se dediquen a estar en la orilla haciendo hoyos. Sin embargo, lo que mucha gente no sabe es que, en determinados casos, ese gesto tan habitual puede acabar convirtiéndose en una multa.
En los últimos días se ha hablado bastante de esto por las sanciones que recoge la Ley de Costas. No porque ahora se haya prohibido de repente hacer hoyos, sino porque la norma ya contempla sanciones cuando esa práctica va más allá de lo razonable. Y ahí es donde empiezan las dudas ya que seguramente no te multen por un agujero pequeño hecho con un cubo. El problema aparece cuando se excava más de la cuenta, se dejan huecos grandes sin tapar o se genera una situación que pueda afectar a otros. En esos casos, la sanción puede llegar, y no es precisamente baja llegando incluso a los 60.000 euros.
La Ley de Costas lo confirma: multas de hasta 60.000 euros por hacer hoyos en la playa
Lo primero que conviene aclarar es que la Ley de Costas no prohíbe que los niños jueguen en la arena ni que alguien haga un agujero sin más. La clave está en el tamaño, en el impacto y, sobre todo, en el riesgo que pueda generar.
La normativa habla de actuaciones que alteren de forma significativa el dominio público marítimo-terrestre. Suena técnico, pero en la práctica se traduce en algo bastante claro ya que cuando el agujero deja de ser un juego y pasa a ser un problema. Ahí es donde entran las sanciones que pueden ir desde unos 100 euros en los casos más leves hasta cifras mucho más altas cuando se considera que hay un riesgo real o un daño al entorno. Y en los supuestos más graves, se puede llegar a los 60.000 euros.
El peligro no es el agujero, es cómo se deja
Más allá de la ley, hay una razón bastante lógica detrás de todo esto. Los agujeros grandes en la playa pueden ser peligrosos, aunque a simple vista no lo parezcan. Fernando Miguel Morales, coordinador de emergencias en Torrenueva, lo explicaba en el programa Despierta Andalucía de Canal Sur. El problema empieza cuando se hacen hoyos en los que puede caber un niño o en los que alguien puede caer sin verlo. Y aunque no lo parezca, eso pasa y más en playas en las que hay mucha más gente y en las que dar con uno de estos hoyos puede acabar en un accidente.
Cuando la arena se convierte en una trampa
Hay otro detalle que suele pasarse por alto ya que no basta con tapar el agujero por encima. Si no se compacta bien, la arena puede ceder y esto es especialmente importante si entra agua o si el terreno está húmedo. La estructura pierde consistencia y puede hundirse con facilidad. En algunos casos, incluso puede dificultar que una persona salga por sí sola. De ahí que los socorristas insistan tanto en esto y en la importancia que tiene asegurarse que el hoyo o el agujero quedan bien tapados.
Qué hacen los socorristas en estos casos
En la práctica, no se empieza multando. Lo habitual es que, si alguien está cavando un agujero grande, los socorristas se acerquen y le indiquen que no puede hacerlo o que tiene que taparlo. Es una cuestión de prevención. Se intenta evitar que el problema vaya a más antes de que haya consecuencias. De este modo, sólo cuando no se hace caso o la situación es más grave se puede llegar a una sanción.
Y es que aunque pueda parecer exagerado, hay precedentes que ayudan a entender por qué se ha puesto el foco en esto. Uno de los más conocidos es el de un joven que falleció en Italia tras caer en un agujero en la arena. No es algo habitual, pero tampoco imposible. Y cuando ocurre, el resultado puede ser muy grave. Por eso se insiste tanto en la prevención. Al final, no se trata de dejar de hacer lo de siempre en la playa, sino de hacerlo con un poco más de cuidado. Un agujero pequeño no pasa nada. Uno grande, mal hecho y sin tapar, sí puede convertirse en un problema.
Una norma que muchos desconocen
La Ley de Costas lleva años en vigor, pero mucha gente no sabe hasta dónde llega. No sólo regula los hoyos en la arena sino que también sanciona otras prácticas como llevarse arena o recoger determinados elementos del litoral. Son normas que buscan proteger el entorno y garantizar la seguridad de quienes usan la playa. Otra cosa es que se conozcan o que se tengan en cuenta en el día a día. Por eso, más que pensar en la multa, lo importante es entender el motivo y más si tenemos en cuenta que la playa no deja de ser un espacio compartido.