Economía
Reorganización bancaria

Javier Rodríguez Soler, ex responsable de BBVA en EEUU, favorito para ser el nuevo consejero delegado

  • Eduardo Segovia
  • Corresponsal de banca y empresas. Doctor y Master en Información Económica. Pasó por El Confidencial y dirigió Bolsamanía. Autor de ‘De los Borbones a los Botines’.

El BBVA ha iniciado el proceso para nombrar un nuevo consejero delegado en sustitución del turco Onur Genç. Según confirman varias fuentes a OKDIARIO, en este proceso el candidato mejor colocado es Javier Rodríguez Soler, ex responsable de la entidad en Estados Unidos y, por tanto, diseñador de la venta de esta filial, la operación más rentable en la historia del banco.

Este proceso conllevará la renuncia del presidente, Carlos Torres, a los poderes ejecutivos que actualmente corresponden a la presidencia, para pasar al consejero delegado, tal como exige el BCE y adelantó este periódico. Como es sabido, el supervisor bancario europeo pide que los bancos tengan una presidencia no ejecutiva y un CEO con plenos poderes, lo que contrasta con la fórmula española tradicional de presidencias plenipotenciarias (en Frankfurt lo denominan «Spanish issue»).

El nombre de Rodríguez Soler ya sonó como sustituto de Genç cuando regresó a España el año pasado, y así lo recogió OKDIARIO, pero entonces las cosas estaban todavía demasiado verdes. Por eso, el BBVA creó un cargo ad hoc (jefe de sostenibilidad) para colocarle hasta que este asunto estuviera suficientemente maduro y llegara su momento.

Ahora sí parece que ha llegado por fin ese momento del relevo del consejero delegado, que podría concretarse a la vuelta de vacaciones o, en todo caso, antes de fin de año. Siempre según las fuentes, la conocida guerra entre Torres y Genç ha alcanzado ya unos niveles insostenibles. Y dado que Torres parece haber esquivado la espada de Damocles de una imputación en la Audiencia Nacional por el caso Villarejo, el que tendrá que marcharse es el consejero delegado.

Su destino lógico sería la presidencia del turco Garanti, lo que le permitiría volver a su país. Como es sabido, el BBVA ha lanzado una opa -precisamente, por empeño de Genç a pesar de la calamitosa situación económica y política de Turquía- que le ha permitido hacerse con el 86% de su filial.

El obstáculo del BCE, no demasiado duro

Por otro lado, Rodríguez Soler debe contar con el visto bueno del BCE a su idoneidad para ocupar el cargo. Un proceso en el que tiene una pega: que es un hombre de la casa, cuando el supervisor siempre quiere que se nombre a personas ajenas que no estén «contaminadas» por el presidente que era ejecutivo hasta ese momento. «Cuando quieres retener el poder y no te dejan, tienes que poner a un amigo de CEO», opina una de las fuentes sobre la elección de Torres.

Pero aquí el BBVA tiene a su favor el precedente del Santander, donde Ana Botín a conseguido que el BCE le permita colocar como CEO a un hombre de la casa y de su confianza, Héctor Grisi. El supervisor sí tumbó su primera opción, que era Antonio Simoes, precisamente por estar demasiado contaminado. Si se lo ha permitido al Santander, no tiene argumentos para negárselo al BBVA.

Además, Rodríguez Soler tiene a su favor sus buenas relaciones con el gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos. Esto le allanará mucho el camino para obtener el visto bueno de Frankfurt. Otra de las fuentes añade que «si el BBVA avanza en quitar poderes al presidente, le dejarán nombrar a Rodríguez Soler. Que sólo tienen que asegurarse de que tiene poder real, porque no se chupan el dedo».