El imperio del ‘Oráculo de la Bolsa’ rompe la regla de Buffett: de comprar tomate frito a apostar por Google
Berkshire vuelve a comprar bolsa tras tres años y apunta a la tecnología, el sector que el 'Oráculo de Omaha' había evitado
Warren Buffett ha dejado el volante, pero su enorme legado sigue rodando. Durante décadas, el llamado Oráculo de Omaha convirtió Berkshire Hathaway en una de las mayores compañías del mundo a base de comprar empresas que consideraba excelentes, evitar modas pasajeras y acumular enormes cantidades de efectivo cuando no encontraba oportunidades atractivas.
El cóctel que mezcla años de experiencia junto con unos positivos resultados hacen de Berkshire un referente de la salud de la economía estadounidense. Lo más reseñable de su estrategia era su enfoque en los seguros y los activos tangibles al margen de las tendencias generales del mercado, incluida la euforia imperante en torno a la inteligencia artificial. Pero ahora, el discurso ha cambiado.
Berkshire acaba de presentar sus resultados con un incremento del 16% de las ganancias operativas hasta los 13.000 millones de dólares. Detrás de este beneficio está Greg Abel, el nuevo CEO que acaba de mandar una primera señal de que la Berkshire de la era post Buffett puede ser diferente.
10.000 millones para Google
En el segundo trimestre la compañía que dirige ahora Abel realizó compras netas de acciones por unos 19.800 millones de dólares y destinó alrededor de 10.000 millones a Alphabet, la compañía matriz de Google.
La cifra es especialmente llamativa porque Buffett llevaba años siendo muy reticente a la hora de acudir a un mercado que prácticamente no ha dejado de marcar máximos. La postura del Oráculo de Omaha se basaba en la premisa de «invierte en lo que conoces», y está claro que este mensaje no resulta muy favorable para la tecnología.
Al menos por ahora, Javier Cabrera, analista de XTB, cree que la filosofía es la misma, pero no el contexto. En este sentido, el experto señala que Greg Abel se tiene que adaptar a una era más tecnológica y a una revolución que va a impactar a toda la economía.
Sin embargo, esto no significa que deje atrás los principios del Buffett de los últimos años, ya que la cartera sigue siendo fundamentalmente la misma que la que tenía a finales del 2025. La única diferencia, sostiene, es el aumento de la apuesta por Alphabet, pero en términos relativos con respecto a su cartera global (incluyendo no cotizadas, cotizada y liquidez) sigue siendo reducida.
Más de 360.000 millones en efectivo
Y hay otro dato que hace que el movimiento cobre todavía más importancia: Berkshire sigue teniendo más de 360.000 millones de dólares en efectivo y letras del Tesoro.
La cuestión, por tanto, no es sólo qué ha comprado Abel. La verdadera pregunta es si acaba de comenzar una nueva etapa para Berkshire y qué hará con la gigantesca montaña de dinero que todavía tiene disponible.
En lo que respecta a la compra de Google, se hizo mediante una negociación directa con la empresa en lugar de órdenes en el mercado abierto. Las acciones de clase A se valoraron en 351,81 dólares frente al precio público de 355,1982 dólares en la misma fecha; las acciones de clase C se liquidaron a 348,20 dólares frente a 351,8018 dólares. El descuento total de la colocación fue de aproximadamente 100 millones de dólares.
Para Javier Cabrera, la compra de Alphabet traerá ventajas competitivas para Berkshire y viceversa. Primero porque es una empresa que tiene un gran efecto red en Google y Youtube que le da un importante valor a ambas plataformas. Mientras más usuarios las usen, mayor es el valor de estas, lo que repercute de manera positiva en los ingresos publicitarios.
Por otro lado, Cabrera señala a los costes de cambio. Su negocio de nube está creando esos costes de cambio para sus clientes, ya que una vez estás asumiendo todo el ecosistema, es complicado cambiarse como compañía a otro proveedor. Y por último, las economías de escala están empezando a tener efecto a medida que los costes fijos se distribuyen entre más clientes.
Además, es una de las líderes del segmento de la IA y le permitirá mejorar las recomendaciones de contenido y anuncios a los usuarios, a medida que también dará mejores servicios a las empresas que usen sus servicios de nube empresarial.
«Dentro de las candidatas, es una de las que se pueden ver beneficiadas por la IA y tiene varias líneas de negocio que se pueden ver impulsadas», añade Cabrera.
Siguiente apuesta de Abel
Con todo esto, la apuesta por Alphabet profundiza la apertura de Berkshire hacia compañías tecnológicas. Abel ha señalado que Berkshire presta cada vez más atención a las tecnologías utilizadas dentro de sus propias subsidiarias, ya que este conocimiento puede ayudar al conglomerado a identificar empresas tecnológicas que encajen con su filosofía de inversión.
Desde el punto de vista de XTB, otra compañía que podría encajar es Meta. La compañía está creando un nuevo modelo de recomendación generativa en el que en lugar de un ranking, se usan modelos de datos a gran escala para combinar el contenido del anuncio con las preferencias de los usuarios, para predecir el mejor anuncio para cada persona.
Además, todos los reels y posts se procesan a través de los modelos de LLM de Meta para analizar desde la temática hasta qué tono tiene, lo que supone una gran cantidad de datos de calidad para conocer a los usuarios.
«Si a esto le sumamos que Meta está construyendo un ecosistema en el que el anunciante no tenga que salir de la plataforma y pueda gestionar todo el negocio dentro de las apps, pensamos que será una de las grandes beneficiadas de la IA», subrayan desde XTB.
Sin embargo, el discurso de Abel no contempla por ahora a Bitcoin, ni al resto del mercado de criptomonedas. Por lo que, lejos de ir en contra de su sucesor, supone una continuidad parcial con la estrategia mantenida durante años por Warren Buffett, quien fue uno de los críticos más conocidos de Bitcoin y las criptomonedas dentro de Wall Street.