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La Inteligencia Artificial democratiza Wall Street: ya no sólo ganan los ‘7 Magníficos’

La inversión en IA está creando una nueva generación de ganadores mucho más allá de Silicon Valley

La Inteligencia Artificial democratiza Wall Street: ya no sólo ganan los ‘7 Magníficos’
  • Celia Amayuelas
  • Celia Amayuelas Díaz (Madrid, 1999), periodista y economista con más de 6 años de experiencia en medios digitales, se incorporó a OKDIARIO en 2026 procedente de finanzas.com, 'El Español' y Capital Radio. Puedes contactar conmigo en [email protected]

Los mercados han comenzado agosto con fuerza, registrando el mejor inicio de mes desde 2022 y devolviendo al S&P 500 y al Dow Jones a las puertas de nuevos máximos históricos. Tras varias semanas marcadas por las dudas sobre si las multimillonarias inversiones en inteligencia artificial terminarían traduciéndose en beneficios reales, la temporada de resultados está devolviendo el protagonismo a los fundamentales empresariales. 

Los 7 Magníficos vuelven a liderar los mercados y las cuentas trimestrales vuelven a marcar el rumbo de Wall Street, acercando de nuevo a los principales índices estadounidenses a máximos históricos.

Los sólidos resultados de compañías como Microsoft, Meta, junto con la aceleración del negocio de AWS en Amazon, están reforzando la confianza de los inversores en que la inteligencia artificial ya no es sólo una promesa de futuro, sino una fuente cada vez más visible de ingresos, expansión de márgenes y beneficios. 

Para los expertos de XTB, el dato más llamativo es que esta fortaleza se produce pese a que algunas de las grandes protagonistas del rally de la inteligencia artificial todavía cotizan claramente por debajo de sus máximos recientes. 

Temporada de resultados

Nvidia acumula una corrección superior al 12% desde los máximos del verano, Micron ronda el 30% y Oracle permanece más de un 40% por debajo de sus niveles previos. Aun así, el S&P 500 se encuentra en máximos históricos, reflejando que el liderazgo del mercado empieza a ampliarse y que los beneficios empresariales vuelven a imponerse sobre las dudas que existían hace apenas unas semanas acerca de la rentabilidad de las inversiones en inteligencia artificial. 

Más allá de las cotizaciones, esta evolución tiene implicaciones para toda la economía. La inversión en inteligencia artificial depende en gran medida de unos mercados fuertes, ya que unas valoraciones elevadas facilitan la financiación de proyectos, reducen el coste del capital, impulsan el consumo a través del efecto riqueza y sostienen la inversión empresarial como parte de la recaudación fiscal. 

En otras palabras, la Bolsa ya no sólo refleja la evolución de la economía, sino que cada vez condiciona más su crecimiento, por lo que la evolución de los resultados empresariales será clave para mantener este círculo virtuoso durante los próximos meses.

Pero quizá la noticia más importante no es que los 7 Magníficos vuelvan a liderar. La verdadera historia es que podrían estar dejando de hacerlo en solitario. En este sentido, el impulso de los beneficios se está extendiendo más allá de las grandes empresas tecnológicas.

Pablo Bernal, de Vanguard, señala que la tendencia al alza de las previsiones de beneficios empresariales, en comparación con el pasado reciente, es más pronunciada en las empresas de pequeña capitalización, de valor y de los mercados emergentes. Siendo más moderado entre las empresas estadounidenses de crecimiento y las Siete Magníficas. 

Un mercado más democratizado

Esto se hace evidente en la creciente brecha entre el crecimiento previsto del beneficio por acción para los próximos 12 meses y el crecimiento real del beneficio por acción de los últimos 12 meses, tanto en la renta variable estadounidense como en la de los mercados emergentes.

El ciclo de expansión de la IA es una tendencia clave que favorece un impulso de beneficios más sólido y amplio. El gasto en capital para IA, en constante aumento, de los «hiperescaladores», grandes empresas tecnológicas que construyen y gestionan una amplia infraestructura en la nube optimizada para la IA, se estima en unos 800.000 millones de dólares este año.

Este desembolso ya se está traduciendo en unos ingresos sistemáticamente mejores de lo esperado para las empresas vinculadas a la cadena de suministro global de infraestructura de IA. Entre las beneficiarias se encuentran empresas de los sectores de litografía, fundición, memoria y almacenamiento de la fabricación de semiconductores.

Pero estos efectos no se limitan a los semiconductores, sino que también afectan a los sectores físicos implicados en la construcción, el suministro eléctrico y la refrigeración de los centros de datos, así como a las empresas de los sectores de la energía, los servicios públicos, la industria y los materiales.

Por todo ello, es poco probable que los efectos en cadena de la IA se detengan ahí. En ese sentido, las empresas, más allá de las que se dedican directamente a la infraestructura de IA, se beneficiarán a medida que la IA se extienda por toda la economía y aumente la productividad.

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